{"id":6506,"date":"2013-08-16T13:04:14","date_gmt":"2013-08-16T11:04:14","guid":{"rendered":"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/?p=6506"},"modified":"2013-08-16T13:04:14","modified_gmt":"2013-08-16T11:04:14","slug":"el-conocimiento-de-uno-mismo-jiddu-krishnamurti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/el-conocimiento-de-uno-mismo-jiddu-krishnamurti\/","title":{"rendered":"El Conocimiento de Uno Mismo. Jiddu Krishnamurti"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/wpid-krishnamurti-free-2013-08-16-13-04.jpg\" alt=\"wpid-krishnamurti-free-2013-08-16-13-04.jpg\" width=\"707\" height=\"500\" \/><\/span><br \/>\nEl s\u00e1bado y el domingo pasados estuvimos dilucidando la importancia del conocimiento propio, porque, seg\u00fan expliqu\u00e9, no veo c\u00f3mo podemos tener base alguna para el recto pensar sin el conocimiento de nosotros mismos; ni c\u00f3mo es posible que una acci\u00f3n cualquiera, por inclusiva, colectiva o individualista que sea, resulte armoniosa y verdadera sin el pleno conocimiento de uno mismo. Sin conocerse a uno mismo, no hay posibilidad real de investigar qu\u00e9 es lo verdadero, lo que tiene significaci\u00f3n, cu\u00e1les son los justos valores en la vida. Si uno no se conoce a s\u00ed mismo, no puede ir m\u00e1s all\u00e1 de las ilusiones proyectadas por la propia mente. El conocimiento propio, como lo hemos explicado, implica no s\u00f3lo conocer la acci\u00f3n en la convivencia de un individuo y otro, sino tambi\u00e9n la acci\u00f3n en las relaciones con la sociedad; y no puede haber sociedad completa y armoniosa sin ese conocimiento. De modo que, en realidad, resulta de mucha importancia y significaci\u00f3n que uno se conozca a s\u00ed mismo tan completa y plenamente como sea posible. \u00bfY es posible ese conocimiento? \u00bfPuede uno conocer, no en forma parcial sino integralmente, el proceso total de uno mismo? Porque, como ya lo dije, sin conocerse a s\u00ed mismo no tiene uno base para pensar. Uno queda atrapado en ilusiones: pol\u00edticas, religiosas, sociales y \u00e9stas son ilimitadas, interminables. \u00bfEs posible conocerse a s\u00ed mismo? \u00bfY c\u00f3mo puede uno conocerse a s\u00ed mismo? \u00bfCu\u00e1les son los medios, cu\u00e1les los procesos, qu\u00e9 camino seguir?<\/p>\n<p>Creo qu\u00e9, para encontrar los medios debe uno averiguar primero ? \u00bfno es as\u00ed? &#8211; cu\u00e1les son los impedimentos. Y estudiando lo que consideramos importante en la vida, las cosas que hemos aceptado &#8211; los valores, las normas, las creencias, las innumerables cosas que mantenemos &#8211; examin\u00e1ndolas, tal vez descubriremos c\u00f3mo funciona nuestro pensamiento y de ese modo nos conoceremos a nosotros mismos. Es decir, comprendiendo las cosas que aceptamos, poni\u00e9ndolas en tela de juicio, ahondando en ellas &#8211; por ese proceso, precisamente, conoceremos las modalidades de nuestro pensamiento, nuestras respuestas nuestras reacciones; y conoci\u00e9ndolas nos conoceremos a nosotros mismos tal como somos. Ese, sin duda, es el \u00fanico medio que tenemos para descubrir nuestra manera de pensar, nuestras reacciones: estudiando, examinando por completo los valores, las normas y las creencias que hemos aceptado durante generaciones. Y, viendo lo que hay detr\u00e1s de esos valores, podremos saber c\u00f3mo respondemos, cu\u00e1les son nuestras reacciones ante ellos; y as\u00ed, tal vez, podremos descubrir las modalidades de nuestro propio pensar. En otras palabras: el conocerse a s\u00ed mismo significa, sin duda, estudiar las respuestas, las reacciones que uno tiene en relaci\u00f3n con algo. Uno no puede conocerse a s\u00ed mismo aisl\u00e1ndose. Eso es un hecho evidente. Pod\u00e9is retiraros a una monta\u00f1a, a una caverna, o ir en pos de una ilusi\u00f3n a orillas de un r\u00edo; pero, si uno se a\u00edsla, la vida de relaci\u00f3n resulta imposible. Y el aislamiento es la muerte. S\u00f3lo en la convivencia puede uno conocerse a s\u00ed mismo tal como es. Estudiando, pues, las cosas que hemos aceptado, examin\u00e1ndolas plenamente, no superficialmente, podremos quiz\u00e1 entendernos a nosotros mismos.<\/p>\n<p>Ahora bien, una de las cosas en que a mi parecer uno lo acepta todo \u00e1vidamente, lo da todo por sentado, es la cuesti\u00f3n de las creencias. Yo no ataco las creencias. Lo que tratamos de hacer en la tarde de hoy es descubrir por qu\u00e9 aceptamos las creencias; y si podemos comprender los motivos, las causas de esa aceptaci\u00f3n, quiz\u00e1 podarnos no s\u00f3lo entender por qu\u00e9 hacemos tal cosa, sino asimismo librarnos de ella. Porque uno puede ver c\u00f3mo las creencias religiosas, pol\u00edticas, nacionales y de diversos otros tipos, separan a los hombres, c\u00f3mo crean conflicto, confusi\u00f3n, antagonismo, lo cual es un hecho evidente; y, sin embargo, no estamos dispuestos a renunciar a ellas. Existe el credo hind\u00fa, el credo cristiano, el budista, innumerables creencias sectarias y nacionales, diversas ideolog\u00edas pol\u00edticas, todas en lucha unas con otras y procurando convertirse unas a otras. Claramente podemos ver que las creencias separan a la gente, crean intolerancia. \u00bfPero es posible vivir sin creencia? Eso puede descubrirse tan s\u00f3lo si uno logra estudiarse a s\u00ed mismo en relaci\u00f3n con una creencia. \u00bfEs posible vivir en este mundo sin una creencia; no cambiar de creencias, ni substituir una por otra, sino estar enteramente libre de toda creencia, de suerte que uno haga frente a la vida de un modo nuevo a cada minuto? La verdad, despu\u00e9s de todo, est\u00e1 en esto: en tener la capacidad de enfrentar todas las cosas de un modo nuevo, de instante en instante, sin la reacci\u00f3n condicionante del pasado, para que no haya ese efecto acumulativo que obra como barrera entre uno mismo y aquello que es.<\/p>\n<p>Evidentemente, la mayor\u00eda de nosotros acepta o adopta creencias ante todo porque en nosotros hay temor. Sentimos que, sin una creencia, no sabremos qu\u00e9 hacer. Entonces utilizamos la creencia como una norma de conducta, como dechado de acuerdo con el cual encauzamos nuestra vida. Y tambi\u00e9n creemos que puede haber acci\u00f3n colectiva gracias a la creencia. As\u00ed, pues, en otras palabras, consideramos que para actuar se necesita una creencia. \u00bfY es ello as\u00ed? \u00bfLa acci\u00f3n requiere creencia? Es decir, siendo la creencia una idea, \u00bfhace falta ideaci\u00f3n para actuar? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 primero, la idea o la acci\u00f3n? Primero, sin duda, est\u00e1 la acci\u00f3n, que es placentera o penosa; y seg\u00fan eso elaboramos diferentes teor\u00edas. La acci\u00f3n, invariablemente, aparece primero. \u00bfNo es as\u00ed? Y cuando hay temor, cuando existe el deseo de creer para poder actuar, entonces interviene la ideaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora bien, si reflexion\u00e1is, ver\u00e9is que el temor es una de las razones para que haya deseo de aceptar una creencia. Porque, si no tuvi\u00e9ramos creencia alguna, \u00bfqu\u00e9 nos suceder\u00eda? \u00bfNo nos causar\u00eda pavor lo que pudiera ocurrir? Si no tuvi\u00e9ramos ninguna norma de acci\u00f3n basada en una creencia (ya sea en Dios, en el comunismo, en el socialismo, en el imperialismo), o en tal o cual f\u00f3rmula religiosa, o en alg\u00fan dogma que nos condicione, nos sentir\u00edamos totalmente perdidos, \u00bfno es as\u00ed? Y esa aceptaci\u00f3n de una creencia, la ocultaci\u00f3n do ese temor, \u00bfno es acaso el miedo de no ser realmente nada, el miedo de estar vac\u00edo? Despu\u00e9s de todo, una taza s\u00f3lo es \u00fatil cuando est\u00e1 vac\u00eda; y una mente repleta de creencias, de dogmas, de afirmaciones y de citas, es en realidad una mente incapaz de crear, y que lo \u00fanico que hace es repetir. Y el huir de ese miedo &#8211; de ese miedo al vac\u00edo, a la soledad, al estancamiento, de ese miedo de no llegar, de no triunfar, de no lograr, de no ser algo, de no llegar a ser algo &#8211; es sin duda una de las razones por las cuales aceptamos las creencias tan \u00e1vida y codiciosamente. \u00bfNo es as\u00ed? \u00bfY podemos entendernos a nosotros mismos mediante la aceptaci\u00f3n de una creencia? Todo lo contrario. Es obvio que una creencia, pol\u00edtica o religiosa, impide la propia comprensi\u00f3n. Obra a modo de pantalla a trav\u00e9s de la cual nos miramos a nosotros mismos. \u00bfY podemos mirarnos a nosotros mismos sin creencia alguna? Si suprimimos esas creencias &#8211; las muchas creencias que uno tiene &#8211; \u00bfqueda algo para mirar? Si no tenemos creencias con las cuales la mente se haya identificado, entonces la mente, sin identificaci\u00f3n alguna, es capaz de mirarse a s\u00ed misma tal cual es; y ah\u00ed, ciertamente, est\u00e1 el comienzo de la propia comprensi\u00f3n. Si uno tiene miedo, si, encubierto por una creencia, existe el temor; y si, al comprender las creencias uno se enfrenta con el miedo sin el tamiz de las creencias, \u00bfno es entonces posible librarse de esa reacci\u00f3n del miedo? Es decir, \u00bfes posible saber que uno tiene miedo y permanecer ah\u00ed sin escapatoria alguna? Estar con lo que es resulta mucho m\u00e1s significativo y tiene m\u00e1s valor, por cierto, que huir de lo que es mediante una creencia.<\/p>\n<p>Uno empieza, pues, a darse cuenta de que hay diversas maneras de huir de uno mismo, de la propia vacuidad, de la pobreza del propio ser; escapes tales como el saber, las diversiones, y las distintas formas de afici\u00f3n y entretenimiento, cultas las finas y est\u00fapidas las otras, inteligentes o sin valor alguno. Esas cosas nos rodean, somos esas cosas; y si la mente puede percibir el significado de las cosas a las cuales est\u00e1 sujeta, entonces, quiz\u00e1, estaremos frente a frente con lo que somos, sea ello lo que fuere; y yo creo que en el momento en que seamos capaces de hacer eso, habr\u00e1 en nosotros una verdadera transformaci\u00f3n. Entonces, en efecto, el problema del temor no se plantea, porque el temor s\u00f3lo existe en relaci\u00f3n con algo. Cuando est\u00e1is vosotros y otra cosa con la cual os hall\u00e1is en relaci\u00f3n, y cuando esa cosa os disgusta y trat\u00e1is de evitarla, entonces surge el miedo. Mas cuando sois esa mism\u00edsima cosa entonces nada hay que eludir. Un hecho infunde temor tan s\u00f3lo cuando reaccion\u00e1is emocionalmente ante \u00e9l; pero si os enfrent\u00e1is a un hecho tal cual es, no hay temor. Y cuando dejamos de darle un nombre a lo que llamamos miedo y sin definirlo, solamente lo observamos, entonces, por cierto, ocurre una revoluci\u00f3n; ya no existe esa sensaci\u00f3n de eludir o de aceptar.<\/p>\n<p>De suerte que, para entender la creencia, no de un modo superficial, sino profundamente, hay que descubrir la raz\u00f3n por ha cual la mente se apega a varias formas de creencia, por qu\u00e9 las creencias han adquirido tan grande importancia en nuestra vida: creencias sobre la muerte, sobre la vida, sobre lo que pasa despu\u00e9s de la muerte; creencias que afirman o niegan a Dios, que afirman o niegan la realidad, y distintas creencias pol\u00edticas. \u00bfNo indican todas esas creencias nuestra propia sensaci\u00f3n de pobreza \u00edntima? \u00bfY no revelan ellas un proceso de evasi\u00f3n, o no act\u00faan como una defensa? Y al estudiar nuestras creencias, \u00bfno empezamos a conocernos tal cuales somos, no s\u00f3lo en los niveles superficiales de nuestra mente de nuestra conciencia, sino mucho m\u00e1s hondo? As\u00ed, pues, mientras m\u00e1s nos estudiamos en relaci\u00f3n con alguna otra cosa, tal como las creencias, m\u00e1s quieta se torna la mente, sin coacci\u00f3n, sin falsa disciplina. Es obvio que cuanto m\u00e1s se conoce la mente a s\u00ed misma, m\u00e1s serena est\u00e1. Cuanto m\u00e1s conozc\u00e1is algo, cuanto m\u00e1s familiarizados est\u00e9is con algo, m\u00e1s serena se tornar\u00e1 la mente. Y la mente ha de estar realmente quieta no aquietada. Hay, sin duda, una enorme diferencia entre una mente aquietada y una mente quieta. Pod\u00e9is forzar la mente a aquietarse mediante diversas circunstancias, disciplinas, tretas, etc. Pero eso no es quietud, eso no es paz; eso es muerte. Mas una mente que est\u00e1 serena porque comprende las distintas formas del miedo y se entiende a s\u00ed misma &#8211; una mente as\u00ed es creadora, una mente as\u00ed se renueva sin cesar. S\u00f3lo se estanca aquella mente que est\u00e1 encerrada en sus propios temores y creencias. Pero una mente que comprende su relaci\u00f3n con los valores ambientes &#8211; no imponiendo una norma de valores sino comprendiendo lo que es &#8211; \u00adesa mente, sin duda, se torna serena; es serena. No es cuesti\u00f3n de devenir. S\u00f3lo entonces, por cierto, la mente puede percibir lo real de instante en instante. La realidad, a buen seguro, no es algo que se encuentre en \u00faltimo t\u00e9rmino, un resultado final de la acci\u00f3n acumulativa. La realidad ha de percibirse tan s\u00f3lo de instante en instante; y s\u00f3lo puede percibirse cuando no obra el efecto acumulativo del pasado sobre el momento actual, sobre el \u201cahora\u201d.<\/p>\n<p>Hay muchas preguntas, y contestar\u00e9 algunas de ellas.<\/p>\n<p>Pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 diserta usted?<\/p>\n<p>Krishnamurti: Creo que esta pregunta es muy interesante para que yo la conteste y tambi\u00e9n para que vosotros la contest\u00e9is. No se trata de por qu\u00e9 yo hablo, sino tambi\u00e9n de por qu\u00e9 escuch\u00e1is vosotros. En serio: si yo hablara para expresarme a m\u00ed mismo, os estar\u00eda explotando. Si el disertar fuese una necesidad para m\u00ed con el objeto de sentirme lisonjeado, ego\u00edstamente agresivo, y todo lo dem\u00e1s, entonces tendr\u00eda que servirme de vosotros; entonces no habr\u00eda entre nosotros convivencia, ya que ser\u00edais una necesidad para mi ego\u00edsmo. En tal caso os necesitar\u00eda para encumbrarme, para sentirme enriquecido, libre, aplaudido, al tener tanta gente escuch\u00e1ndome. Me servir\u00eda entonces de vosotros; habr\u00eda entonces mutua utilizaci\u00f3n. No habr\u00eda, pues, convivencia entre vosotros y yo, porque vosotros me ser\u00edais de utilidad. Cuando me valgo de vosotros, \u00bfqu\u00e9 convivencia hay entre vosotros y yo? Ninguna. Y si hablo porque tengo una serie de ideas que deseo transmitiros, entonces las ideas adquieren suma importancia; y yo no creo que las ideas jam\u00e1s traigan un cambio fundamental; radical, una revoluci\u00f3n en la vida. Las ideas nunca pueden ser nuevas; nunca pueden producir una transformaci\u00f3n, una oleada creadora, porque las ideas son meras respuestas &#8211; modificadas o alteradas &#8211; de un pasado que contin\u00faa; y ellas siguen siendo del pasado. Si yo hablo porque quiero que cambi\u00e9is, o porque deseo que acept\u00e9is mi modo especial de pensar, que pertenezc\u00e1is a mi propia sociedad, que os convirt\u00e1is en mis disc\u00edpulos, entonces, como individuos, sois inexistentes, porque en tal caso lo \u00fanico que me interesa es transformaros de acuerdo a una idea determinada. Entonces vosotros no sois lo importante sino dicho ideal.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, pues, estoy hablando? Si no es por ninguna de esas cosas, \u00bfpor qu\u00e9 hablo? Responderemos a eso en seguida. La pregunta es entonces: \u00bfpor qu\u00e9 escuch\u00e1is? \u00bfNo es eso igualmente importante? Tal vez m\u00e1s. Si escuch\u00e1is para adquirir ideas nuevas o un nuevo modo de encarar la vida, sufrir\u00e9is un desencanto, puesto que no os dar\u00e9 nuevas ideas. Si escuch\u00e1is para experimentar algo que cre\u00e9is que yo he experimentado, no hac\u00e9is m\u00e1s que imitar, en la esperanza de captar ese algo que a vuestro parecer yo tengo. De seguro, las cosas reales de la vida no pueden experimentarse por interp\u00f3sita persona. O bien, por el hecho de hallaros en dificultades, de sufrir penas y dolores, o de tener innumerables conflictos, ven\u00eds aqu\u00ed a buscar c\u00f3mo libraros de ellos. Tambi\u00e9n en este caso temo no poder ayudaros. Todo lo que yo puedo hacer es se\u00f1alaros vuestra propia dificultad, y entonces podemos discutirla; pero a vosotros mismos os corresponde verla. Es muy importante, por consiguiente, que descubr\u00e1is vosotros mismos por qu\u00e9 ven\u00eds a escucharme. Porque si ten\u00e9is un prop\u00f3sito, una intenci\u00f3n, y yo otro, nunca nos entenderemos. Entonces no hay convivencia, no hay comuni\u00f3n, entre vosotros y yo. Vosotros dese\u00e1is ir hacia el norte, y yo voy hacia el sur. Nos ignoraremos mutuamente. Eso, empero, no es por cierto lo que se persigue con estas reuniones. Lo que intentamos es emprender un viaje juntos, convivir mientras proseguimos; no que yo os ense\u00f1e o que vosotros me escuch\u00e9is, sino que juntos exploremos, si ello es posible. As\u00ed ser\u00e9is vosotros no s\u00f3lo disc\u00edpulos sino maestros, al ir descubriendo y comprendiendo. Entonces no existe tal divisi\u00f3n entre lo superior y lo inferior, entre la persona culta y la ignorante, entre el que ha realizado y el que a\u00fan est\u00e1 por realizar. Tales divisiones, evidentemente, falsean y pervierten la vida de relaci\u00f3n; y si no se entiende la convivencia no puede comprenderse la realidad.<\/p>\n<p>Os he dicho por qu\u00e9 hablo. Tal vez pensar\u00e9is que os necesito para poder descubrir. No es as\u00ed, indudablemente. Yo tengo algo que decir; vosotros pod\u00e9is aceptarlo o rechazarlo. Y si lo acept\u00e1is, no es que lo acept\u00e9is de m\u00ed. Yo act\u00fao simplemente como un espejo en el cual pod\u00e9is veros a vosotros mismos. Puede que no os guste el espejo y por eso lo descart\u00e9is; pero al miraros en el espejo, mirarlo muy llanamente, sin emoci\u00f3n, sin que lo empa\u00f1e el sentimentalismo. Resulta importante, sin duda, descubrir por qu\u00e9 ven\u00eds a escuchar, \u00bfno es as\u00ed? Si es, simplemente, para entreteneros por la tarde, si ven\u00eds aqu\u00ed en vez de ir al cine, entonces ello no tiene valor alguno. Si es con el solo objeto de argumentar, o para captar nuevas series de ideas que pod\u00e1is utilizar cuando habl\u00e9is en p\u00fablico, o escrib\u00e1is un libro, o discut\u00e1is, tampoco tiene valor. Pero si realmente ven\u00eds a descubriros en la vida de relaci\u00f3n &#8211; lo cual podr\u00eda ayudaros en vuestro trato con los dem\u00e1s &#8211; entonces ello tiene significaci\u00f3n, vale la pena; no ser\u00e1 entonces como tantas otras reuniones a que asist\u00eds. Estas reuniones, por cierto, no tienen por objeto el que me escuch\u00e9is, sino que os ve\u00e1is a vosotros mismos reflejados en el espejo que yo procuro describir. No ten\u00e9is que aceptar lo que ve\u00e1is; eso ser\u00eda una necedad. Sin embargo, si mir\u00e1is el espejo desapasionadamente, como si escucharais m\u00fasica, como si os sentarais bajo un \u00e1rbol a observar las sombras de la tarde, sin condenar, sin ninguna clase de justificaci\u00f3n &#8211; mir\u00e1ndolo, no m\u00e1s &#8211; esa misma percepci\u00f3n pasiva de lo que es surtir\u00e1 un efecto realmente extraordinario, siempre que no haya resistencia. Eso, sin duda es lo que tratamos de hacer en todas estas pl\u00e1ticas. As\u00ed es como llega la verdadera libertad, no mediante el esfuerzo; \u00e9ste nunca puede traer libertad. El esfuerzo puede traer tan s\u00f3lo substituci\u00f3n, supresi\u00f3n o sublimaci\u00f3n; pero ninguna de esas cosas es libertad. La libertad s\u00f3lo llega cuando ya no hay esfuerzo por ser algo. Entonces la verdad de lo que es act\u00faa; y eso es liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pregunta: \u00bfHay alguna diferencia entre mi intenci\u00f3n de escuchar a Ud. y la de ir de un instructor a otro?<\/p>\n<p>Krishnamurti: Indudablemente, a vosotros os toca averiguarlo, \u00bfno es as\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 vais de un instructor a otro, de una a otra organizaci\u00f3n, de una creencia a otro? \u00bfO bien, Por qu\u00e9 est\u00e9is tan encerrados en una creencia, cristiana o la que sea? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 hacemos eso? Ello ocurre no s\u00f3lo en Am\u00e9rica sino a trav\u00e9s del mundo; hay espantosa inquietud, deseo de encontrar algo. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPens\u00e1is que buscando encontrar\u00e9is? Sin embargo, antes de que pod\u00e1is buscar, necesit\u00e1is el instrumento para la b\u00fasqueda. \u00bfNo es as\u00ed? Ten\u00e9is que estar capacitados para buscar, no simplemente emprender la b\u00fasqueda. Para buscar, para tener la capacidad de buscar, es indudable que deb\u00e9is comprenderos a vosotros mismos. \u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is buscar sin conoceros primero a vosotros mismos, sin saber qu\u00e9 es lo que busc\u00e1is, qu\u00e9 es aquello que busca? Los hind\u00faes vienen aqu\u00ed y divulgan sus ideas; bien lo sab\u00e9is, los \u201cyoguis\u201d, los \u201cswamis\u201d. Y vosotros vais all\u00e1 a predicar y hacer pros\u00e9litos. \u00bfPor qu\u00e9? El mundo ser\u00e1 feliz cuando no haya maestros ni disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es realmente lo que andamos buscando? Estamos cansados de la vida, cansados de una serie de ceremonias, de una serie de dogmas y ritos religiosos, y por eso pasamos a otra. \u00bfEs porque se trata de algo nuevo, m\u00e1s excitante: palabras s\u00e1nscritas, hombres de barba, \u201ctogas\u201d y todo lo dem\u00e1s? \u00bfEs esa la raz\u00f3n? \u00bfO es que deseamos encontrar un escape, un refugio, en el budismo, en el hinduismo, o en alguna otra creencia religiosa organizada? \u00bfO lo que buscamos es satisfacci\u00f3n? Es muy dif\u00edcil distinguir y darnos cuenta de lo que un realidad buscamos, ya que cambiamos seg\u00fan el momento; cuando estamos cansados, cuando nos sentimos desdichados, deseamos algo fundamental, perdurable, final, absoluto. Muy pocos son los que persisten en su b\u00fasqueda, en su indagaci\u00f3n, mejor dicho. La mayor\u00eda de nosotros desea distracci\u00f3n. Si somos intelectuales, deseamos distracci\u00f3n intelectual, y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>\u00bfPuede uno, pues, de un modo genuino, aut\u00e9ntico, descubrir por s\u00ed mismo qu\u00e9 es lo que uno quiera? No se trata de descubrir lo que uno deber\u00eda tener, o cree que deber\u00eda tener, sino de averiguar por uno mismo, \u00edntimamente, qu\u00e9 es lo que uno desea, qu\u00e9 es lo que busca tan incesantemente. Y cuando uno busca, puede encontrar. Encontraremos, por cierto, lo que buscamos; pero cuando logramos lo que queremos, ello no tarda en desvanecerse, en volverse cenizas. Antes, pues, de empezar a buscar, coligiendo lo que deseamos, resulta sin duda importante &#8211; \u00bfno es as\u00ed? &#8211; averiguar qui\u00e9n es el que busca y qu\u00e9 es lo que busca; porque si el buscador no se entiende a s\u00ed mismo, lo que \u00e9l encuentre ser\u00e1 tan s\u00f3lo una ilusi\u00f3n autoproyectada. Y podr\u00e9is vivir felices en esa ilusi\u00f3n durante el resto de vuestra vida, mas no por ello dejar\u00e1 de ser una ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>De modo que, antes de que busqu\u00e9is, antes de que vay\u00e1is de instructor en instructor, de organizaci\u00f3n en organizaci\u00f3n, de creencia en creencia, ser\u00e1 sin duda importante que averig\u00fc\u00e9is qui\u00e9n es la persona que busca, y qu\u00e9 es lo que busca; no que os limit\u00e9is a vagar de tienda en tienda con la esperanza de encontrar el traje conveniente. As\u00ed, pues, lo que por cierto resulta de primordial importancia es que os conozc\u00e1is a vosotros mismos, no que os lanc\u00e9is a buscar; lo cual no significa que deb\u00e1is tornaros introvertidos y que evit\u00e9is toda acci\u00f3n, cosa imposible. S\u00f3lo pod\u00e9is conoceros en la vida de relaci\u00f3n, no en el aislamiento. \u00bfCu\u00e1l es, pues, la diferencia entre la intenci\u00f3n que uno tiene de venir aqu\u00ed a escuchar, y la de recurrir a otro instructor? No hay diferencia alguna, a buen seguro, si uno viene aqu\u00ed simplemente para obtener algo, para ser apaciguado, para hallar consuelo, para recibir ideas nuevas, para que se lo persuada a ingresar en alguna organizaci\u00f3n o a abandonarla, o Dios sabe para qu\u00e9 otra cosa. Indudablemente, aqu\u00ed no hay refugio ni organizaci\u00f3n. Aqu\u00ed estamos tratando, vosotros y yo, de ver exactamente lo que es, si ello resulta posible; de vernos a nosotros mismos tal cuales somos, lo cual es en extremo dif\u00edcil, porque somos muy astutos. Son bien conocidas las innumerables tretas que nos jugamos a nosotros mismos. Aqu\u00ed procuramos desnudarnos y vernos a nosotros mismos; porque es as\u00ed, despoj\u00e1ndonos, como aparece la sabidur\u00eda; y es esa sabidur\u00eda lo que brinda felicidad. Pero si vuestra intenci\u00f3n es hallar consuelo, algo que os esconda de vosotros mismos, algo que os ofrezca un escape, entonces, evidentemente, existen muchas maneras de lograrlo: mediante la religi\u00f3n, la pol\u00edtica, las diversiones, el saber; ya conoc\u00e9is la gama completa. Y yo no veo c\u00f3mo la afici\u00f3n o la distracci\u00f3n en cualquiera de sus formas, como escape alguno, por agradable o inc\u00f3modo que sea &#8211; al cual uno tan ansiosamente se adapta porque promete una recompensa al final &#8211; pueda traer ese conocimiento de uno mismo que es tan esencial y que es lo \u00fanico que puede darnos la paz creadora.<\/p>\n<p>Pregunta: Nuestra mente s\u00f3lo conoce lo conocido. \u00bfQue es lo que en nosotros nos impulsa a buscar lo desconocido, la realidad, Dios?<\/p>\n<p>Krishnamurti: \u00bfVuestra mente os impulsa hacia lo desconocido? \u00bfExiste en nosotros apremio por lo desconocido, por la realidad, por Dios? Por favor, pensad seriamente en ello. No se trata de una pregunta ret\u00f3rica; averig\u00fc\u00e9moslo, realmente. \u00bfExiste en cada uno de nosotros un apremio interior por encontrar lo desconocido? \u00bfExiste ese apremio? \u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is encontrar lo desconocido? Si no lo conoc\u00e9is, \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is encontrarlo? Por favor, esto no es agudeza de m\u00ed parte; no lo desech\u00e9is de esta manera. \u00bfTr\u00e1tase, pues, de un anhelo de realidad? \u00bfO es simplemente un deseo de lo conocido, aumentador? \u00bfComprend\u00e9is lo que quiero decir? He conocido muchas cosas; no me han dado felicidad, ni satisfacci\u00f3n, ni alegr\u00eda. Por eso quiero ahora otra cosa que me de mayor alegr\u00eda, mayor felicidad, mayor esperanza, mayor vitalidad &#8211; lo que sea. \u00bfY puede lo conocido, que es mi mente -porque mi mente es lo conocido, el resultado de lo conocido, el resultado del pasado &#8211; puede esa mente buscar lo desconocido? Si yo no conozco la realidad, lo desconocido, \u00bfc\u00f3mo puedo buscarlo? Debe, por cierto, venir a m\u00ed; yo no puedo ir en pos de lo desconocido. Si voy en su b\u00fasqueda, voy en pos de algo que es lo conocido, una proyecci\u00f3n de m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Nuestro problema, pues, no es el de saber qu\u00e9 es lo que en nosotros nos impulsa a hallar lo desconocido. Eso es bastante claro. El problema es nuestro propio deseo de estar m\u00e1s seguros, de ser m\u00e1s permanentes, m\u00e1s estables, m\u00e1s felices, de escapar al tumulto, al dolor, a la confusi\u00f3n. Ese es, por cierto, nuestro evidente impulso. Y cuando existe ese impulso, ese apremio\u2019 hallar\u00e9is un escape maravilloso, un maravilloso refugio, en Buda, en Cristo, o en las bander\u00edas pol\u00edticas y otras cosas m\u00e1s. Pero, indudablemente, eso no es la realidad; eso no es lo incognoscible, lo desconocido. Por lo tanto, el apremio por lo desconocido ha de terminar, la b\u00fasqueda de lo desconocido ha de cesar; lo cual significa que tiene que haber comprensi\u00f3n de lo conocido cumulativo, que es la mente. La mente debe comprenderse a s\u00ed misma como lo conocido, porque eso es todo lo que conoce. No pod\u00e9is pensar en alguna cosa que no conozc\u00e1is. Solamente pod\u00e9is pensar en algo que conoc\u00e9is.<\/p>\n<p>Lo dif\u00edcil para nosotros es que la mente no prosiga en lo conocido. Y eso puede ocurrir tan s\u00f3lo cuando la mente se entiende a s\u00ed misma y entiende que todo su movimiento proviene del pasado y se proyecta a trav\u00e9s del presente hacia el futuro. Es un movimiento continuo de lo conocido; \u00bfy ese movimiento puede cesar? S\u00f3lo puede cesar cuando el mecanismo de su propio proceso ha sido entendido, s\u00f3lo cuando la mente se comprende a s\u00ed misma y comprende su funcionamiento, sus modalidades, sus prop\u00f3sitos, sus empe\u00f1os, sus exigencias &#8211; no s\u00f3lo las exigencias superficiales sino los profundos anhelos y m\u00f3viles del fuero \u00edntimo. Esta es una tarea sumamente ardua; no es en una simple reuni\u00f3n, o en una conferencia, o leyendo un libro, que vais a comprender. Al contrario, ella necesita vigilancia continua, constante percepci\u00f3n de todo movimiento del pensar, y no s\u00f3lo en estado de vigilia sino tambi\u00e9n durante el sue\u00f1o. Tiene que ser un proceso total, no un proceso parcial y espor\u00e1dico.<\/p>\n<p>Asimismo, la intenci\u00f3n debe ser recta. Esto es, debe cesar la superstici\u00f3n de que, interiormente, todos deseamos lo desconocido. Es una ilusi\u00f3n pensar que buscamos a Dios; no hay tal. Nosotros no tenemos que buscar la luz. Habr\u00e1 luz cuando no haya obscuridad; y a trav\u00e9s de la obscuridad no podemos encontrar la luz. Todo lo que podemos hacer es remover esas barreras que crean obscuridad; y el removerlas depende de la intenci\u00f3n. Si las remov\u00e9is con el prop\u00f3sito de ver la luz, entonces nada remov\u00e9is; s\u00f3lo substitu\u00eds la obscuridad por la palabra luz. Y hasta el hecho de mirar m\u00e1s all\u00e1 de la obscuridad es huir de la obscuridad.<\/p>\n<p>No tenemos, pues, que considerar qu\u00e9 es lo que nos impulsa sino por qu\u00e9 hay en nosotros tal confusi\u00f3n, tanta agitaci\u00f3n, lucha y antagonismo &#8211; todas las cosas est\u00fapidas de nuestra existencia. Cuando \u00e9stas no existen, entonces hay luz y no tenemos que buscarla. Cuando la estupidez desaparece, surge la inteligencia. Cuando el hombre que es necio trata de volverse inteligente, sigue siendo necio. La estupidez, a buen seguro, jam\u00e1s podr\u00e1 ser transformada en sabidur\u00eda; s\u00f3lo cuando cesa la estupidez hay sabidur\u00eda, inteligencia. Pero es obvio que el hombre que es est\u00fapido y trata de volverse inteligente, sabio, nunca podr\u00e1 serlo. Para saber lo que es la estupidez hay que penetrarla, no de un modo superficial sino pleno, completo, profundo. Hay que penetrar todas las distintas capas de la estupidez; y cuando se produce el cese de la estupidez hay sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>De modo que resulta importante averiguar, no si existe algo m\u00e1s que lo conocido, algo m\u00e1s grande que nos impulsa hacia lo desconocido, sino ver qu\u00e9 es lo que en nosotros origina confusi\u00f3n, guerras, diferencias de clases, \u201csnobismo\u201d, b\u00fasqueda de renombre, acumulaci\u00f3n de conocimientos, evasi\u00f3n por medio de la m\u00fasica, del arte y de tantas otras maneras. Es importante, por cierto, ver esas cosas como son, y volver a nosotros mismos tal cuales somos. Y desde ah\u00ed podemos proseguir. Entonces resulta relativamente f\u00e1cil despojarse de lo conocido. Cuando la mente est\u00e1 en silencio, cuando ya no se proyecta hacia el futuro, hacia el ma\u00f1ana, deseando algo, cuando la mente est\u00e1 realmente serena, en una paz profunda, lo desconocido se manifiesta. No ten\u00e9is que buscarlo. No pod\u00e9is atraerlo. Lo que pod\u00e9is atraer es tan s\u00f3lo aquello que conoc\u00e9is. No pod\u00e9is invitar a un hu\u00e9sped desconocido; s\u00f3lo pod\u00e9is invitar a alguien que conoc\u00e9is. Pero no conoc\u00e9is lo desconocido, Dios, la realidad, o lo que sea. Ella debe advenir. S\u00f3lo puede advenir cuando el campo est\u00e1 listo, cuando la tierra est\u00e1 labrada. Pero si prepar\u00e1is el terreno a fin de que aquello advenga, entonces no lo tendr\u00e9is.<\/p>\n<p>As\u00ed, nuestro problema no estriba en buscar lo incognoscible, sino en comprender los procesos acumulativos de la mente, la cual siempre est\u00e1 con lo conocido. Y esa es una ardua tarea: requiere atenci\u00f3n, requiere una percepci\u00f3n constante en la que no haya sentido alguno de distracci\u00f3n, de identificaci\u00f3n, de condenaci\u00f3n; es estar con lo que es. S\u00f3lo entonces puede la mente estar quieta. Ninguna clase de meditaci\u00f3n o disciplina puede aquietar la mente, en el verdadero sentido de la palabra. S\u00f3lo cuando la brisa cesa, el lago entra en calma. No pod\u00e9is aquietar el lago. Nuestra tarea no es, pues, la de buscar lo incognoscible, sino la de comprender la confusi\u00f3n, el alboroto, la miseria que hay en nosotros. Y entonces surge secretamente ese algo en el que est\u00e9 la felicidad.<br \/>\nEl Conocimiento de Uno Mismo<br \/>\n3\u00aa Conferencia &#8211; 23 de julio de 1949<\/p>\n<p>Jiddu Krishnamurti, El Conocimiento de Uno Mismo. 14 Conferencias pronunciadas en Ojai, en 1949.  <a href=\"http:\/\/www.jiddu-krishnamurti.net\/es\/el-conocimiento-de-uno-mismo\/krishnamurti-el-conocimiento-de-uno-mismo-03\">http:\/\/www.jiddu-krishnamurti.net\/es\/el-conocimiento-de-uno-mismo\/krishnamurti-el-conocimiento-de-uno-mismo-03<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado y el domingo pasados estuvimos dilucidando la importancia del conocimiento propio, porque, seg\u00fan expliqu\u00e9, no veo c\u00f3mo podemos tener base alguna para el recto pensar sin el conocimiento&hellip; <a href=\"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/el-conocimiento-de-uno-mismo-jiddu-krishnamurti\/\" class=\"apace-readmore-link\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1,8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6506"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}