{"id":2871,"date":"2011-11-15T15:23:01","date_gmt":"2011-11-15T14:23:01","guid":{"rendered":"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/?p=2871"},"modified":"2011-11-15T15:23:01","modified_gmt":"2011-11-15T14:23:01","slug":"medicina-energetica-en-arboles-y-plantas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/medicina-energetica-en-arboles-y-plantas\/","title":{"rendered":"Medicina energ\u00e9tica en \u00e1rboles y plantas"},"content":{"rendered":"<p>Medicina energ\u00e9tica en \u00e1rboles y plantas<br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/wpid-Imagen5-2011-11-15-15-23.png\" alt=\"wpid-Imagen5-2011-11-15-15-23.png\" width=\"599\" height=\"448\" \/><\/span><br \/>\nMe apresuro a pedir disculpas a los bot\u00e1nicos y bi\u00f3logos, que pueden haber entrado en p\u00e1nico al leer las palabras \u201c\u00e1rboles\u201d y \u201cplantas\u201d. Pero soy apenas un m\u00e9dico, y mi rudimentaria taxonom\u00eda agrupa a todos los seres vivientes del reino vegetal en s\u00f3lo dos opciones: \u00e1rboles y plantas. \u00c9stas son m\u00e1s peque\u00f1as que aquellos, por lo general voluminosos y muy altos. Y, entre otras caracter\u00edsticas, las plantas pueden vivir en una maceta pero es casi imposible que esa modesta habitaci\u00f3n pueda albergar a un \u00e1rbol hecho y derecho. Tambi\u00e9n hay un indiscutible hecho cronol\u00f3gico consistente en que los \u00e1rboles suelen ser m\u00e1s viejos que las plantas. As\u00ed de simple y elemental es mi sistema clasificatorio para entenderme con lo que hago o quiero decir en este tema.<\/p>\n<p>Otra aclaraci\u00f3n indispensable se refiere a la rigurosidad del trabajo, que dista mucho de exhibir la implacable solidez de un art\u00edculo cient\u00edfico con su pertinente metodolog\u00eda y terminolog\u00eda. Es, m\u00e1s bien, un art\u00edculo impertinente y escrito sobre la base de recuerdos y observaciones, la manera m\u00e1s divertida de escribir. Pero si bien carece de cifras, por motivos que se tornar\u00e1n comprensibles a medida que se vaya desarrollando, es absolutamente riguroso en el sentido de que no contiene mentiras y s\u00ed una serie de observaciones junto a una metodolog\u00eda de trabajo. As\u00ed que se trata de un trabajo cient\u00edfico o como quieran llamarlo, m\u00e1s all\u00e1 de sus apariencias formales.<br \/>\nUn poco de historia<\/p>\n<p>Cierta vez, como por los a\u00f1os ochenta, estaba en el living de una de las casas que habit\u00e9 en M\u00e9xico mirando una planta. O sea: un vegetal peque\u00f1o que moraba en una maceta. No se la ve\u00eda muy bien, estaba algo \u201ctriste\u201d y exhib\u00eda un aire como marchito o distante con sus hojas en bancarrota apuntando al suelo en ese inconfundible estilo de las despedidas&#8230; Est\u00e1bamos los dos solos y silenciosos, cavilando sobre el destino de los seres y su ef\u00edmero paso por la vida luego de mostrar alguna que otra flor. Bueno, ya lo s\u00e9, era una escena filos\u00f3fica  un poco rara para los h\u00e1bitos y costumbres.<\/p>\n<p>Entonces record\u00e9 dos cosas: una se vinculaba con el comentario que me hab\u00eda hecho un paciente acerca de un libro donde se cuenta c\u00f3mo la m\u00fasica y sus variedades tienen mucha influencia sobre el crecimiento de las plantas. Por ejemplo: que Mozart es como una inyecci\u00f3n de vida para ellas, mientras que el rock pesado les produce el efecto de un artefacto nuclear de varios megatones. Y la otra cosa que apareci\u00f3 fue recordar que, siendo mi trabajo la acupuntura, tal vez era posible ayudarla con las agujas. Tampoco era un pensamiento tan extra\u00f1o, porque la acupuntura se aplica con \u00e9xito en los animales desde hace siglos.<\/p>\n<p>Pero uno tarda en reconocer la identidad esencial de todos los vivientes. O mejor: la esencial igualdad de todos los que vivimos. Por eso tard\u00e9 en darme cuenta que la acupuntura podr\u00eda ayudarla, por esa insensata man\u00eda narcisista que pretende hacer del hombre un ser tan especial, tan superior y diferente (sin justificaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Ahora volvamos a la maceta y a nuestra triste y desahuciada protagonista, aclarando que en \u00e9ste y en todos los casos que trat\u00e9, las condiciones de nutrientes y riego eran las mismas que en el caso de plantas y \u00e1rboles sanos.<\/p>\n<p>Primero intent\u00e9 una equivalencia mental entre los meridianos de acupuntura en los humanos y los posiblemente existentes en una planta. Record\u00e9 las l\u00edneas de fuerza en los cristales y tambi\u00e9n la mejor manera de visualizar los meridianos principales en un ser humano: con los brazos hacia arriba uno puede ver mejor su trayecto. En esta posici\u00f3n es imposible no advertir la analog\u00eda entre las ra\u00edces y las piernas, entre ambos troncos (\u00a1se denominan igual!) y entre las ramas y los brazos.<\/p>\n<p>La analog\u00eda ten\u00eda fuerza y produc\u00eda esa alegr\u00eda de las cosas ciertas, de manera que segu\u00ed avanzando con la idea y me pregunt\u00e9 si los aparatos que utilizaba para detectar los puntos de acupuntura en mis pacientes humanos no podr\u00edan, tambi\u00e9n, encontrarlos en mi primera paciente-planta. Sin dudarlo fui hasta el consultorio y me traje un detector de puntos y las agujas, decidido a investigar el asunto y absolutamente comprometido con la planta luego del silencioso di\u00e1logo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>En ese tiempo hab\u00eda conseguido en M\u00e9xico un detector cualitativo de puntos, el primero que utilic\u00e9 en mi trabajo. Con \u00e9l pod\u00eda saber si estaba en presencia de un punto de acupuntura activo, pero no expresaba en n\u00fameros la cantidad de energ\u00eda. Simplemente aprovechaba esa caracter\u00edstica bio-el\u00e9ctrica de los puntos, consistente en que tienen una resistencia mucho menor (ohms) que el resto de la piel, de manera que cuando el detector se apoya en una zona donde se cumple tal requisito el aparato reacciona emitiendo una se\u00f1al ac\u00fastica. Pero este sistema necesita que el paciente sostenga otro electrodo con una de sus manos, para cerrar el circuito. El problema se resolvi\u00f3 f\u00e1cil, porque puse ese electrodo a presi\u00f3n, en el \u00e1ngulo formado entre el tallo y alguna rama consistente.<\/p>\n<p>Y entonces me puse a investigar, con expectativa y curiosidad. Con esta metodolog\u00eda, apoyar el electrodo explorador es como hacerle una pregunta al punto: \u00bfexist\u00eds?. Y especialmente: \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s?, \u00bf activo, indiferente, pasivo?<\/p>\n<p>La maniobra es f\u00e1cil cuando se conoce la ubicaci\u00f3n de un punto, pero en el caso de mi amiga la planta todo era desconocido,  y aun hoy no conozco mapas de meridianos y puntos en los vegetales. Tambi\u00e9n pens\u00e9 que, como suele ocurrir en las enfermedades humanas, era factible que aparecieran puntos espont\u00e1neos adonde habitualmente no los hay, como pedidos de socorro del organismo que necesita desesperadamente ayuda para salir de la emergencia.<\/p>\n<p>Otro asunto problem\u00e1tico era ad\u00f3nde investigar, porque haciendo acupuntura uno aprende r\u00e1pido que dos o tres mil\u00edmetros de distancia pueden constituir un mundo de diferencia. Pensando, imaginando y tal vez recibiendo instrucciones o sugerencias subliminales de la planta, resolv\u00ed explorar su tronco, desde las ra\u00edces hasta el lugar donde salen las ramas. Y hacerlo en un trayecto longitudinal, siguiendo el recorrido de los hipot\u00e9ticos meridianos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de pasar el explorador tres veces sin \u00e9xito, en el cuarto intento \u00a1el aparato emiti\u00f3 el m\u00e1gico zumbido, all\u00ed hab\u00eda un punto de acupuntura! \u00a1La planta me avisaba que pod\u00eda utilizar ese punto con probabilidad de \u00e9xito!<\/p>\n<p>Marqu\u00e9 el punto y segu\u00ed investigando, ya m\u00e1s confiado, para encontrar que eran varios los puntos activos y que estaban en l\u00ednea como corresponde a verdaderos meridianos. Entonces, con todos los puntos marcados, eleg\u00ed tres de ellos tratando que fueran equidistantes pero ya con criterio transversal, con idea de di\u00e1metro, y les puse agujas intentando que quedaran firmes pero no demasiado profundas. Fue una decisi\u00f3n intuitiva y acertada, pero reci\u00e9n hace pocos d\u00edas me enter\u00e9 del porqu\u00e9: mi primo Sergio (cuya profesi\u00f3n es ingeniero agr\u00f3nomo) me explic\u00f3 que las l\u00edneas de crecimiento en las plantas son longitudinales (\u00a1los meridianos!) y est\u00e1n ubicadas en la periferia pasando la corteza (donde puse las agujas).  El asunto es que a la semana la planta comenz\u00f3 a revivir, y a los quince d\u00edas se encontraba fuera de peligro. Hubo una sonrisa c\u00f3mplice entre ambos y luego repet\u00ed varias veces el experimento en otros ejemplares enfermos o tristes, casi siempre con \u00e9xito. Despu\u00e9s me olvid\u00e9 del tema durante varios a\u00f1os debido a que tuve que ocuparme demasiado de los humanos, lo cual fue una decisi\u00f3n inteligente pero incompleta.<br \/>\nY entonces, aparece el parque<\/p>\n<p>Ahora la escena se traslada a comienzos de 1998, cuando nos instalamos en Tortuguitas. Acababa de comprar una casa en el barrio de Yei-Por\u00e1, que en guaran\u00ed significa Lugar Hermoso sin in\u00fatiles comentarios. En realidad se trata de un bell\u00edsimo parque que contiene una mediocre casa en su interior y ense\u00f1a que podr\u00e1 adquirirse una porci\u00f3n de tierra y algunos ladrillos, pero nunca un parque. En el mejor de los casos uno es admitido o adoptado por el parque, pero nada de hacerse el due\u00f1o. \u00c9sta es una idea absurda cuando se convive con una buena cantidad de \u00e1rboles durante cinco a\u00f1os a lo largo de las cuatro estaciones. All\u00ed se aprende que los verdaderos propietarios de la tierra son ellos y nosotros los inquilinos, junto con una cantidad de p\u00e1jaros y variedad de peque\u00f1os animalitos que gozan de la misma hospitalidad.<\/p>\n<p>En ese lugar fant\u00e1stico imaginado y dise\u00f1ado por un amante de la bot\u00e1nica, conviven sin lastimarse tres variedades de roble, araucaria, alcanforero, pino llovido, abeto, eucalipto, tilos, olmo, magnolia, catalpa, acer, moreras, \u00e1rbol de navidad, un flamante palo borracho y otros m\u00e1s que espero no se sientan ofendidos si omito su nombre. Pero cuando llegamos hab\u00eda varios de ellos en mal estado y faltaba mucho en los bordes contra los alambrados, que tampoco estaban completos. Llamamos a dos jardineros expertos que dieron su veredicto: \u201chay varios \u00e1rboles que necesitan tratamiento urgente, y en algunos casos hasta es necesario llegar a las ra\u00edces y curarlas, porque de otra manera los van a perder\u201d. Se ve que la idea no nos convenci\u00f3 o nos pareci\u00f3 cara, porque reci\u00e9n ahora vuelvo a recordar a esos dos jardineros.<\/p>\n<p>Como en todo hospital que se precie, siempre hay candidatos para terapia intensiva, y aqu\u00ed hab\u00eda algunos que no ocultaban sus males: era los tres olmos, que realmente daban pena. Ten\u00edan las hojas llenas de agujeros, como picadas por viruela y mostraban un verde deste\u00f1ido tipo anemia sin remedio. El jardinero de planta, Oscar, dec\u00eda que en todos lados era igual con los olmos, que hab\u00eda una famosa \u201cplaga del olmo\u201d que no perdonaba en ning\u00fan lugar (despu\u00e9s nos enteramos que el asunto era planetario, en todo el mundo ocurre lo mismo). Visto el tema desde la orgonom\u00eda reichiana, es dudoso que se trate de \u201cuna plaga\u201d. Si el problema es mundial, m\u00e1s bien indica un proceso degenerativo de la especie: es probable que al olmo se le haya acabado su tiempo, simplemente.<\/p>\n<p>No hab\u00eda dudas que el asunto era serio y hab\u00eda que hacer algo, de manera que para empezar con la terapia de parque eleg\u00ed uno de los olmos, el que est\u00e1 enfrente de la casa. Y tambi\u00e9n agregu\u00e9 uno de los dos tilos (con algunas ramas que produc\u00edan hojas en mal estado), la magnolia (aprisionada por una gran encina) y el eucalipto que ten\u00eda dos buenas ramas pero su tronco en p\u00e9simo estado.<\/p>\n<p>Entonces repet\u00ed la metodolog\u00eda utilizada con la planta mexicana: busqu\u00e9 puntos activos con el mismo aparato&#8230;\u00a1y tambi\u00e9n los encontr\u00e9! La \u00fanica diferencia es que tuve que buscar entre las grietas de la gruesa corteza de los \u00e1rboles, elegir los puntos y luego usar gruesos clavos en lugar de las delgadas agujas de acupuntura. Era el 13 de febrero del 98.<\/p>\n<p>De manera arbitraria, aunque intuitiva con ganas, eleg\u00ed explorar en la zona del tronco del olmo correspondiente a su tercio superior. O sea: a un tercio del nacimiento de sus ramas, lo cual equival\u00eda a una distancia de metro y medio desde el nacimiento del tronco. Entonces aparecieron cinco puntos muy activos en los siguientes lugares:<\/p>\n<p>En cambio en el tronco del tilo elegido, aparecieron siete puntos con la siguiente disposici\u00f3n:<\/p>\n<p>En total utilic\u00e9 siete puntos en el tilo, cinco en el olmo, cuatro en el eucalipto y tres en la magnolia. Para estas \u00e9pocas, hacia a\u00f1os que estaba trabajando con acumuladores de energ\u00eda org\u00f3n adaptados a los puntos de acupuntura, de manera que para reforzar el efecto los agregu\u00e9 al extremo de algunos clavos de todos los \u00e1rboles tratados.<\/p>\n<p>A los cuatro meses, en el invierno, pusimos mucha planta en los l\u00edmites del terreno: hiedras disciplinadas y no, jazmines amarillos y jazmines chinos. Y alrededor del incipiente tallo de cada planta, un acumulador de org\u00f3n fabricado con envases tetrabrik y cubierto con una capa de cinta aisladora, ya que cada envase implica una capa completa del acumulador: metal (aluminio) y no-metal (cart\u00f3n y cinta aisladora).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s nos dedicamos a vivir y al tiempo, tambi\u00e9n a observar qu\u00e9 pasaba con el tratamiento. Hab\u00edamos empezado a aprender que los tiempos de crecimiento y respuesta terap\u00e9utica en \u00e1rboles y plantas no se llevan bien con el v\u00e9rtigo de la existencia humana. En las plantas peque\u00f1as, por ejemplo, puede notarse alg\u00fan cambio en los primeros quince a treinta d\u00edas, pero en los \u00e1rboles hay que munirse de paciencia y esperar con calma (la misma que tienen ellos) uno o dos a\u00f1os para advertir diferencias significativas.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n al a\u00f1o de comenzado el experimento pudimos enterarnos que las hiedras y jazmines estaban creciendo muy bien, con excelente salud para las condiciones de luz, que en los confines del terreno no es mucha. Pero lo que impresion\u00f3 mucho al jardinero fue la evoluci\u00f3n del olmo, que hab\u00eda mejorado mucho respecto de otros olmos de distintos parques. Reproduzco lo que escrib\u00ed a los quince meses de colocar clavos y peque\u00f1os acumuladores en los \u00e1rboles:<br \/>\nEvaluaci\u00f3n de mayo del 99<\/p>\n<p>    Olmo. Mejor\u00eda espectacular. La copa ha aumentado mucho su follaje, las hojas est\u00e1n menos picadas y el oto\u00f1o todav\u00eda no empez\u00f3 para este olmo. Tambi\u00e9n mejor\u00f3 un olmo no tratado, detr\u00e1s de la casa. Uno o dos clavos se aflojaron solos.<br \/>\n    Tilo 1. Tal vez haya aumentado levemente el tama\u00f1o del follaje y de las hojas, pero no estoy seguro.<br \/>\n    Magnolia. No se registran cambios.<br \/>\n    Eucalipto. No se notan diferencias en el ramaje, que estaba bien. Pero el tronco parece menos podrido (motivo del tratamiento) y ha sido muy f\u00e1cil limpiarlo sac\u00e1ndole la corteza residual.<\/p>\n<p>Acerca de la mejor\u00eda del olmo no tratado directamente, es bueno aclarar que tales cosas ocurren cuando se trabaja con energ\u00eda y hasta con el comportamiento animal, como demuestran los trabajos sobre causaci\u00f3n formativa de Rupert Sheldrake (pueden consultarse en \u201cUna nueva ciencia de la vida\u201d, editorial Kair\u00f3s), donde un lote de ratas en Tokio aprende algo nuevo que inmediatamente es incorporado como conocimiento (sin aprendizaje) por otro lote de ratas similar&#8230;\u00a1ubicado en Londres!<\/p>\n<p>La magnolia no pod\u00eda mejorar porque se encuentra asfixiada por la gran encina, aunque en los \u00faltimos a\u00f1os comenz\u00f3 a crecer con m\u00e1s vigor hacia el \u00e1rea libre del parque. El eucalipto mantuvo su mejor\u00eda hasta la actualidad. Pero hubo cambios importantes con el olmo y el tilo, tanto en su evoluci\u00f3n como en el tratamiento.<br \/>\nCambios importantes en el olmo y el tilo<\/p>\n<p>No todo sigui\u00f3 tan maravilloso: un a\u00f1o y medio despu\u00e9s de la esplendorosa evaluaci\u00f3n, a fines del 99, el olmo se peg\u00f3 un retroceso angustiante: las hojas comenzaron a picarse aceleradamente y tambi\u00e9n a caerse&#8230;\u00a1al comienzo del verano!, al tiempo que el follaje empeque\u00f1ec\u00eda a tama\u00f1os de comienzo. \u00bfQu\u00e9 hacer? \u00bfVolver a buscar puntos y clavar agujas a diferentes alturas?  \u00bfUsar m\u00e1s acumuladores peque\u00f1os adosados a los clavos y reforzarlos? \u00bfResignarse y usar una sierra para ignorar visualmente el fracaso?<\/p>\n<p>Fue necesario replantear el problema en t\u00e9rminos similares a lo que ocurre en los tratamientos de seres humanos: si no hay posibilidad cierta de equilibrar la energ\u00eda para que \u00e9sta  aumente \u201cespont\u00e1neamente\u201d una vez equilibrada, entonces es necesario aumentar la carga directamente utilizando acumuladores de energ\u00eda org\u00f3n.<\/p>\n<p>Me inclin\u00e9 por seguir este camino y comenc\u00e9 a dise\u00f1ar un acumulador de mayor potencia que los tetrabrik, con una l\u00e1mina de acero inoxidable recubierta por cart\u00f3n (autoadhesivo para mesadas de cocina) y vuelta a cubrir con cinta pl\u00e1stica gruesa. La plancha era de unos treinta cent\u00edmetros de ancho y rodeaba enteramente el tronco (que hab\u00eda descortezado para que el efecto fuera m\u00e1s notorio), inmediatamente por debajo del lugar donde estaban ubicados los clavos, que volv\u00ed a ubicar en los mismos lugares.<\/p>\n<p>La primavera siguiente (la del dos mil) volvi\u00f3 a mostrar una gran recuperaci\u00f3n del olmo, que fue mejorando a\u00f1o a a\u00f1o tanto en la calidad de las hojas como en lo denso del follaje: ahora se pican pocas hojas y en menor medida, adem\u00e1s de comenzar a caerse en una especie de oto\u00f1o tard\u00edo. Tres a\u00f1os despu\u00e9s (noviembre del dos mil tres) el \u00e1rbol est\u00e1 muy sano y exuberante, tanto \u00a1que le han salido una cantidad de peque\u00f1as ramas con hojas de gran calidad pigmentaria por debajo del acumulador!<\/p>\n<p>Con el tilo la historia fue algo parecida aunque con retardo de dos a\u00f1os. Al principio mejor\u00f3 con los clavos, pero luego tuvo un retroceso expresado en la calidad de las hojas y en la escasa floraci\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os. Y esto s\u00ed que es grave para todos: perderse la fant\u00e1stica floraci\u00f3n del tilo es como resignarse a una alegr\u00eda menos. De manera que, desde hace algo m\u00e1s de un a\u00f1o, tiene ubicado un acumulador de acero inoxidable igual que el del olmo. Y a esta altura de la primavera, cuando las hojas han brotado, puede decirse que han mejorado respecto de hace uno o dos a\u00f1os. Pero aqu\u00ed estoy, esperando el inconfundible aroma de sus flores&#8230;<\/p>\n<p>El tilo, el olmo, la magnolia y el eucalipto no fueron los \u00fanicos \u00e1rboles que fueron tratados con clavos luego de ser investigados con el buscador de puntos. El 2 de mayo del 99 hubo una ofensiva con varios ejemplares, entre ellos una morera y la bignonia oro, que anda colgada del roble de los pantanos y produce unas hermosas flores anaranjadas. Ambos mejoraron, al igual que otro que engendraba hojas de apariencia \u201coxidada\u201d y cuyo nombre ignoro.<\/p>\n<p>Experimentos con semillas y distintos tratamientos<\/p>\n<p>Una l\u00ednea de investigaci\u00f3n en orgonom\u00eda ha consistido en trabajar con semillas \u201ccargadas\u201d. O sea: semillas sembradas dentro de un acumulador de org\u00f3n, y cuyo desarrollo es comparado con el de semillas testigo. Como la orgonom\u00eda es una ciencia en crecimiento (igual que las semillas del experimento) y poco conocida, no son muchos los que intentaron este tipo de experiencia, pero siempre funcion\u00f3. Ustedes mismos pueden verificarlo, fabricando un acumulador de org\u00f3n con las especificaciones que figuran en el primer art\u00edculo de la secci\u00f3n Investigaciones de la p\u00e1gina web (<a href=\"http:\/\/www.acupuntura-orgon.com.ar\/investigaciones\">http:\/\/www.acupuntura-orgon.com.ar\/investigaciones<\/a>).<\/p>\n<p>Como informaci\u00f3n de apoyo para realizar esta observaci\u00f3n, reproduzco textualmente el resumen de un experimento llevado a cabo por el Dr. Manuel Red\u00f3n Blanch, m\u00e9dico orgonomista, durante algunos d\u00edas de junio del 92 en Valencia, Espa\u00f1a. (En caso de intentar la experiencia que sigue, es necesario construir un acumulador con las dimensiones adecuadas)<br \/>\nResumen de la primera experiencia con semillas de soja en acumulador de org\u00f3n<\/p>\n<p>a) Tratamiento<\/p>\n<p>\u00b7 Diez d\u00edas de duraci\u00f3n. Del 26\/6\/92 al 6\/7\/92.<\/p>\n<p>\u00b7 Colocar dos semilleros, con unas 200 semillas en cada uno, dentro del acumulador y dentro de una caja de cart\u00f3n, respectivamente. Ambos grupos de semillas tienen el mismo peso en seco.<\/p>\n<p>\u00b7 Mantener cerrados ambos, caja y acumulador, durante 8 d\u00edas. Abrir solamente durante los minutos del riego. Desde el octavo hasta el d\u00e9cimo d\u00eda, la caja y el acumulador permanecen abiertos.<\/p>\n<p>\u00b7 Los tres primeros d\u00edas permanecen las semillas encharcadas. A partir del cuarto d\u00eda, reciben un riego diario.<\/p>\n<p>\u00b7 La experiencia se realiza en una terraza al aire libre.<\/p>\n<p>b) Observaciones realizadas<\/p>\n<p>\u00b7 Semillas: despu\u00e9s del riego, las semillas del acumulador aparecen m\u00e1s secas que las de la caja de cart\u00f3n, antes de germinar.<\/p>\n<p>\u00b7 Ra\u00edz: mayor desarrollo en las semillas germinadas en el acumulador que en las de la caja de cart\u00f3n, en cuanto a n\u00famero y en cuanto a longitud.\u00b7 Tallo: los tallos de soja del acumulador aparecen notablemente m\u00e1s tiesos y esbeltos que los de la caja de cart\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00b7 Longitud en la caja de cart\u00f3n, d\u00eda 10:  a) sin germinar, o con apenas un cm: 71 semillas; b) entre 4 y 7 cms: 103 semillas; c) entre 7 y 10.5 cms: 26 semillas.<\/p>\n<p>\u00b7 Longitud en el acumulador, d\u00eda 10: a) sin germinar, o con apenas un cm: 17 semillas; b) entre 4 y 7 cms: 100 semillas; c) entre 7 y 10.5 cms: 71 semillas; d) entre 10.5 y 12.5 cms: 12 semillas.<\/p>\n<p>\u00b7 Agua: en los dep\u00f3sitos de ambos semilleros el agua est\u00e1 coloreada ligeramente, pero la del acumulador aparece m\u00e1s clara y transparente y la de la caja de cart\u00f3n m\u00e1s turbia.<\/p>\n<p>Valencia, 19 de julio de 1992<\/p>\n<p>Respecto de las plantas que se ponen \u201ctristes\u201d, es posible tratarlas a\u00fan sin disponer de un aparato para medirlas. Y hay dos posibilidades inmediatas, entre otras:<\/p>\n<p>    Envolver el comienzo del tallo en un simple acumulador de org\u00f3n fabricado con un envase tetrabrik de los que se usan para conservar leche o jugos. En este caso la t\u00e9cnica consiste en abrir el envase (queda un rect\u00e1ngulo) y dejarlo secar. Luego se rodea el tallo con el envase dando varias vueltas, aunque cuidando que la capa en contacto con el tallo sea la de aluminio. Y despu\u00e9s hay que envolverlo todo con cinta aisladora como la que se utiliza en electricidad. En \u201ccontacto\u201d no significa que debe estar a presi\u00f3n sobre el tallo, hay que dejar un espacio para que circule el aire. Seg\u00fan sea la dimensi\u00f3n de la planta a tratar puede utilizarse todo el ancho del rect\u00e1ngulo (16 cms.) o una parte. Es suficiente con cubrir el 20 o 30% de la longitud del tronco y regar normalmente a la planta.<br \/>\n    La segunda opci\u00f3n es usar agujas de coser, alfileres o peque\u00f1os clavos. Y clavarlos en tres lugares equidistantes entre s\u00ed, entre la ra\u00edz y el comienzo de las ramas. Si \u00e9stas comienzan muy altas, es mejor clavar cerca de la ra\u00edz. No hay una profundidad igual para todas las plantas, ya que todas tienen tallos de distinto di\u00e1metro. Pero es necesario recordar que no hay que llegar hasta el centro del tallo, sino a menos de la mitad del camino. En el corte transversal, quedar\u00edan ubicados as\u00ed:<\/p>\n<p>La doble flecha se\u00f1ala la altura a la cual pueden ir las agujas o alfileres, y tambi\u00e9n hasta donde puede llegar el acumulador hecho con tetrabrik o similar.<\/p>\n<p>En cualquiera de los dos casos (acumulador o agujas\/alfileres\/clavos) , hay que dejarlos de manera permanente. Seg\u00fan la dimensi\u00f3n y estado de la planta comienzan a notarse cambios a los quince o treinta d\u00edas. No me parece importante la estaci\u00f3n del a\u00f1o en la que comienza el tratamiento, pero s\u00ed saber que la velocidad de respuesta tendr\u00e1 que ver con el ciclo estacional de cada planta en particular.<\/p>\n<p>Si la idea es tratar \u00e1rboles, entonces la metodolog\u00eda cambia un poco.<\/p>\n<p>Como en el caso de las plantas, aparecen dos opciones, y puede intent\u00e1rselas sin usar aparatos de medici\u00f3n.<\/p>\n<p>    Ubicar tres clavos con el mismo criterio que en las plantas, de manera que sean equidistantes, a unos 120 grados uno del otro y en los dos tercios superiores entre el comienzo del tronco y el nacimiento de las ramas.<\/p>\n<p>La l\u00ednea con doble flecha est\u00e1 ubicada a la altura del \u00e1rbol adonde conviene ubicar los clavos, con la misma salvedad que en el caso de las plantas. O sea: bien clavados, pero no demasiado profundos. Es bueno dejarlos un a\u00f1o, y si no hay signos de reactivaci\u00f3n, pasar a la segunda opci\u00f3n. Aunque si el \u00e1rbol est\u00e1 muy deteriorado, conviene utilizar los dos m\u00e9todos simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>    Conseguir una plancha de acero inoxidable de largo suficiente para rodear el tronco con un poco de exceso y de unos treinta cent\u00edmetros de ancho. Si ya tiene cart\u00f3n adosado para despegar y adherir, entonces dejar el cart\u00f3n y clavar la l\u00e1mina de acero en el \u00e1rbol con clavos peque\u00f1os, con la capa de acero en contacto con el \u00e1rbol. Si no tiene cart\u00f3n hay que agreg\u00e1rselo, o bien poner una capa de polietileno del mismo o parecido grosor que la l\u00e1mina de acero. Pero antes hay que raspar la capa superficial de la corteza, para que la energ\u00eda org\u00f3n tenga menos resistencia en su camino. A continuaci\u00f3n es necesario envolver la estructura ya clavada con una gruesa capa de cinta pl\u00e1stica que venga con buen pegamento. De manera que las tres capas deber\u00edan quedar as\u00ed: el acero en contacto con el \u00e1rbol, luego el cart\u00f3n o polietileno y por \u00faltimo la capa de pl\u00e1stico. Los clavos quedan como estaban o se cambian, si es necesario.<\/p>\n<p>Y munirse de la paciencia necesaria para dejar que el tiempo haga lo suyo, ya que reci\u00e9n a los dos a\u00f1os puede evaluarse el resultado del tratamiento.<br \/>\nProporci\u00f3n \u00e1urea y alguna que otra plantita<\/p>\n<p>Estaba buscando materiales para este art\u00edculo cuando resolvi\u00f3 aparecer una nota que ten\u00eda guardada acerca de la posible relaci\u00f3n entre la ubicaci\u00f3n de los puntos de acupuntura y la proporci\u00f3n \u00e1urea.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Dr. Manneti, colega que practica acupuntura: \u201cLa ubicaci\u00f3n de los puntos chinos de acci\u00f3n energ\u00e9tica espec\u00edfica responde a la ley geom\u00e9trica y aritm\u00e9tica conocida desde la antig\u00fcedad cl\u00e1sica como secci\u00f3n \u00e1urea, seg\u00fan Leonardo Da Vinci,  y cuyo valor num\u00e9rico es 1,618&#8230; Conforme a Malba Tahan, existe una forma matem\u00e1tica de la belleza: dado un segmento AB, podremos dividirlo en dos partes iguales o en dos partes desiguales. Entre las diferentes maneras de \u00e9sta \u00faltima existe una, y sola una est\u00e9ticamente satisfactoria, denominada divisi\u00f3n \u00e1urea. Dicha f\u00f3rmula est\u00e1 regida por el N\u00famero de Oro (1,618)&#8230;La partici\u00f3n asim\u00e9trica arm\u00f3nica de un cuerpo reconoce solo un valor tal que permite relacionar entre s\u00ed los valores de los segmentos obtenidos, de modo que sin importar el valor particular de cada uno de ellos, el resultado final ser\u00e1 siempre 1,618&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Pues bien, sin conocer este interesante aporte de Manneti (que ilustra su hip\u00f3tesis con mapas de puntos y sus arm\u00f3nicas relaciones entre si), es evidente que la elecci\u00f3n del tercio superior del tallo o tronco para ubicar agujas o clavos responde intuitivamente a este principio de armon\u00eda, tal vez porque lo que es cierto tambi\u00e9n es bello y resulta bueno.<\/p>\n<p>Una posibilidad a investigar es la utilizaci\u00f3n de \u201cagua org\u00f3nica\u201d para el riego. Si se dispone del acumulador de org\u00f3n, basta con poner un vaso o un frasco con agua en su interior y dejarlo en carga durante una o dos horas. Despu\u00e9s podr\u00e1 utilizarse el agua en una maceta. Este procedimiento es muy reciente y requiere ser investigado para demostrar su posible eficacia, pero tambi\u00e9n sus riesgos, ya que un exceso de carga puede \u201cquemar\u201d la planta y hasta la tierra donde mora.<\/p>\n<p>Podr\u00e1 verse que hay un fant\u00e1stico campo de acci\u00f3n para trabajar sobre las plantas desde la medicina energ\u00e9tica. As\u00ed me lo dice y recuerda mi paciente Fabi\u00e1n, que es jardinero y utiliza con \u00e9xito los acumuladores hechos con tetrabrik para mejorar la salud de alguna planta o incrementar su desarrollo. Pero tambi\u00e9n mi padre, que miraba con tristeza el deterioro de una de las plantas que lo acompa\u00f1an a mirar televisi\u00f3n o recordar las cosas de su vida, que ha sido hermosa y fruct\u00edfera. Un d\u00eda que est\u00e1bamos hablando en su casa, me mostr\u00f3 la planta y me cont\u00f3 con tanta congoja lo que estaba ocurri\u00e9ndole que decid\u00ed pasar la acci\u00f3n y utilizar la t\u00e9cnica de poner tres agujas. A las dos semanas me cont\u00f3 con alegr\u00eda no disimulada, que la planta estaba reviviendo y mostraba brotes nuevos. Ahora han pasado dos o tres meses y la planta sigue creciendo como si reci\u00e9n empezara y \u00e9l se lo cuenta y la muestra a todo el mundo. Y me lo agradece y yo a \u00e9l, que siempre ha sido generoso con mis posibilidades y me ha apoyado en todos mis proyectos. De manera que me hace doblemente feliz el \u00e9xito de la acupuntura y la orgonom\u00eda en esa plantita, tan chiquita y tan importante.<\/p>\n<p>Dr. Carlos Inza<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Medicina energ\u00e9tica en \u00e1rboles y plantas Me apresuro a pedir disculpas a los bot\u00e1nicos y bi\u00f3logos, que pueden haber entrado en p\u00e1nico al leer las palabras \u201c\u00e1rboles\u201d y \u201cplantas\u201d. 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