{"id":132,"date":"2010-03-02T23:50:14","date_gmt":"2010-03-02T22:50:14","guid":{"rendered":"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/?p=132"},"modified":"2010-03-02T23:50:14","modified_gmt":"2010-03-02T22:50:14","slug":"desarrollo-de-la-vida-del-sabio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/desarrollo-de-la-vida-del-sabio\/","title":{"rendered":"DESARROLLO DE LA VIDA DEL SABIO"},"content":{"rendered":"<p>La  vida del sabio se desarrolla fundamentalmente en tres \u00e1mbitos: El  familiar, el social y el laboral.<a class=\"highslide\" onclick=\"return vz.expand(this)\" href=\"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/SABIO.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-133\" title=\"SABIO\" src=\"http:\/\/vivesur.com\/wpblog\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/SABIO-255x300.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00c1mbito familiar<\/strong><\/p>\n<p>En lo que respecta a la juventud, un sabio lo suele ser por  naturaleza, as\u00ed pues dentro de su familia seguramente existir\u00e1n otros  sabios que son los que le han dado la herencia gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>Es  importante que un sabio por naturaleza descubra a ese otro, o a esos  otros de su familia que ya lo son tambi\u00e9n por expe\u00adrien\u00adcia, pues  escuch\u00e1ndoles evitar\u00e1 cometer algunos de los errores que cometieron  ellos, y lo que es igual de importan\u00adte, sabr\u00e1 d\u00f3nde acudir a buscar  consejo cada vez que la vida se le ponga cuesta arriba.<\/p>\n<p>En lo que respecta al inicio de la madurez, dicen que para  casarnos buscamos nuestra media naranja, es decir, aquella persona que  nos complementa y que nos completa. Y en verdad sucede as\u00ed, pero dentro  de esta afirma\u00adci\u00f3n se halla una de las mayores tergiver\u00adsaciones, pues,  lejos de completarse, lo que hace uno uni\u00e9ndose al que es  completa\u00admente distinto a \u00e9l es vaciarse.<\/p>\n<p>Por  ello es importante que el sabio, si es que se casa, lo haga ya pasados  los treinta, pues s\u00f3lo a esa edad, y puede que todav\u00eda sea demasiado  pronto, ser\u00e1 capaz de ver si realmente esa es la persona con la que  desea compartir el resto de su vida.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la madurez plena, el sabio debe saber  convertirse en el consejero de sus hijos, si es que los tiene, pues,  para desgracia del mundo, los sabios suelen tener pocos hijos, o ninguno  en muchos casos. Tal vez el gran fracaso de este mundo sea ese, que los  sabios tienen pocos hijos mien\u00adtras que los mediocres tienen muchos, es  m\u00e1s, cuanto m\u00e1s medio\u00adcre es un hombre m\u00e1s hijos desea tener.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la vejez, el sabio deber\u00eda ser el  patriarca, el cham\u00e1n de la tribu, el consejero, pero esta sociedad  tiende a recluir a los sabios viejos en lujosas c\u00e1rceles llamadas  residencias, perdiendo as\u00ed los mejores consejos y la mejor filosof\u00eda, la  adquirida por la propia vida. Dicen que sabe m\u00e1s el diablo por viejo  que por diablo, pero este refr\u00e1n ha ca\u00eddo en el m\u00e1s destructivo de los  olvidos.<\/p>\n<p><strong>\u00c1mbito social<\/strong><\/p>\n<p>En lo que respecta a la ni\u00f1ez, el sabio que a\u00fan no sabe que lo  es no tiene capacidad de escoger a sus amigos, se los imponen, y es de  esos mediocres amigos, en gran medida, de donde copia las pautas de  comportamiento que lo convierten en uno m\u00e1s de la plebe. No obstante, ya  he dicho que el mediocre es el mejor aliado del sabio, pues sin \u00e9l, sin  conocer su maldad, nunca podr\u00eda el sabio observar con plenitud la  indescriptible belleza del bien. As\u00ed pues, no ser\u00e9 yo quien proponga una  criba a la hora de escolarizar a los ni\u00f1os, pues es en la infancia  donde comienza a comprender el sabio que no todos se basan en los mismos  principios que se basa \u00e9l, aprendizaje que le va preparando para la  vida en sociedad.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la pubertad, \u00e9poca en la que todo ser  humano empieza a sentir su individualidad y por lo tanto en la que  comienza a buscar el sitio que ocupar\u00e1 en el mundo, el sabio, casi de  manera inexorable, se convertir\u00e1 en uno m\u00e1s de la plebe, pues sentir\u00e1  que debe seguir a los de su generaci\u00f3n rompiendo lazos con sus  ascendientes y con todo aquel que huela a maduro. Pero as\u00ed ha de ser,  as\u00ed pues lo \u00fanico que podemos pedirle al sabio en esta \u00e9poca es que no  se desv\u00ede demasiado del camino, al menos no tanto como para no poder  regresar a \u00e9l.<\/p>\n<p>Los  ni\u00f1os enfermizos, precisamente por su escaso trato con los dem\u00e1s ni\u00f1os,  suelen ser buenas personas, tal vez el destino les ponga a ellos las  cosas m\u00e1s f\u00e1ciles, pero tambi\u00e9n es verdad que suelen ser m\u00e1s  vulnerables, pues sin el aprendizaje de la vida, carecen de armas que  les defiendan de los ataques de los dem\u00e1s. As\u00ed pues, tampoco ser\u00e9 yo  quien proponga una criba en la etapa de la pubertad, pues si mucho se  aprende de los errores propios, mucho m\u00e1s se aprende de los errores de  los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En lo que respecta al inicio de la madurez, \u00e9poca en la que el  grupo de amistades comienza a disminuir, es en ella donde se forja  verdaderamente el resto de la vida, pues es en ella donde se escogen,  aunque no es del todo cierta esa palabra, los amigos que lo ser\u00e1n para  el resto de la vida, y es en ella donde se escoge, si es que sucede as\u00ed,  a ese otro que formar\u00e1 con nosotros la familia. Claro est\u00e1 que siempre  se podr\u00e1 dar marcha atr\u00e1s y romper con esos amigos y con ese otro que ha  formado con nosotros matrimo\u00adnio, pero ello, casi con total seguridad,  llevar\u00e1 al sabio a la soledad, a la verdadera, a la del \u00fanico ser, y  como ya adelant\u00e9 antes, no es mi intenci\u00f3n aconsejar esa soledad, sino  las otras, la soledad del peque\u00f1o grupo de sabios y la soledad de la  peque\u00f1a y sabia familia.<\/p>\n<p>As\u00ed  pues, puesto que esta es la etapa m\u00e1s trascendental de todas las etapas  de la vida, considero oportuno aconsejar al sabio que tome las  decisiones correspondientes a este per\u00edodo con la tranquilidad y el  sosiego que da la calma, y, si es posible, escuchando los consejos de  aquellos otros sabios que saben m\u00e1s que \u00e9l, que, no obstante, estar\u00e1n  limitados por la escasez de informaci\u00f3n de la que disponen.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la madurez plena, el sabio ya s\u00f3lo querr\u00e1  vivir en la soledad del grupo de sabios y en la soledad de la peque\u00f1a y  sabia familia, as\u00ed pues nada tendr\u00e9 yo que aconse\u00adjarle, si acaso  nombrarle dos m\u00e1ximas si siente que debe romper con todo su pasado:<\/p>\n<p>&#8211; \u201cSomos  esclavos de todas nuestras decisiones pasadas, pero s\u00f3lo porque no somos  capaces de romper con todo cuando llega el momento de hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201cA veces  sufrimos excesivamente por una decisi\u00f3n que debemos tomar, y vivimos un  sinvivir, un sinvivir que apaga toda nuestra luz y acaba con toda  nuestra esperanza, pero tenemos miedo a equivo\u00adcarnos, por eso dudamos,  dudamos tanto que poster\u00adgamos la decisi\u00f3n para otro momento que no  acaba de llegar. Luego, cuando la decisi\u00f3n es final\u00admen\u00adte tomada,  dejamos de sufrir, y en verdad todav\u00eda no sabe\u00admos si hemos elegido  correctamente\u00ad, pero eso ya no nos importa, porque ya no hay retorno, ya  no hay marcha atr\u00e1s, y sea el correcto o sea el equivocado, tenemos  ante noso\u00adtros un nuevo camino que recorrer, un camino que nos sit\u00faa de  nuevo ante la esperanza\u201d.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la vejez, el sabio ya no necesitar\u00e1 luchar  contra el aburrimiento, porque para \u00e9l ya no existir\u00e1 esa palabra y ser\u00e1  la monoton\u00eda su forma de vida, as\u00ed pues se habr\u00e1 librado de todo  aquello que le imped\u00eda ser verdaderamente feliz, con lo que s\u00f3lo puedo  decirle una cosa: Adelante compa\u00f1e\u00adro, ante ti se halla el mundo entero.<\/p>\n<p>No  obstante siento que debo dar dos consejos, que en realidad ya no son  para el viejo, sino para que el todav\u00eda no lo es. El primero de los  consejos es que se necesita una situaci\u00f3n relativamente holgada en lo  que respecta a lo econ\u00f3mico, as\u00ed pues a esta etapa hay que llegar con  los ahorros suficientes como para ser comple\u00adtamente indepen\u00addiente, si  se quiere claro est\u00e1. Y el segundo, y seguramente m\u00e1s importante, que a  esta etapa hay que llegar en las mejores condicio\u00adnes f\u00edsicas y mentales  posibles. En lo que respecta a las condiciones f\u00edsicas, habr\u00e1 que haber  cuidado y habr\u00e1 que seguir cuidando el cuerpo con una buena  alimentaci\u00f3n, con algo de ejercicio y huyendo, en lo que sea posible, de  produc\u00adtos nocivos o de situaciones de riesgo. Y en lo que respecta a  las condiciones mentales, habr\u00e1 que haber cuidado y habr\u00e1 que seguir  cuidando la mente oblig\u00e1ndo\u00adla a estar siempre despierta y en continuo  aprendiza\u00adje, pues como ya dije, la mente es como los m\u00fascu\u00adlos, que  pierden tono si se usan poco y desapare\u00adcen por completo si se dejan de  utilizar.<\/p>\n<p><strong>\u00c1mbito laboral<\/strong><\/p>\n<p>El \u00e1mbito laboral es conocido por el sabio cuando ya ha iniciado  la madurez, pero este \u00e1mbito, por ser el m\u00e1s competiti\u00advo, es en el que  el sabio sufre los mayores ataques, as\u00ed pues su experiencia acumulada  no ser\u00e1 suficiente para capear lo que seguramente se le avecina.<\/p>\n<p>Hay  excepciones, es verdad, pero lo normal es que el sabio sienta en este  \u00e1mbito, m\u00e1s que en ning\u00fan otro, que se halla en un campo de batalla, as\u00ed  pues no debo omitir una serie de consejos que no s\u00f3lo le ahorrar\u00e1n  tristezas, sino que pueden llegar a salvarle la vida.<\/p>\n<p>Como  expongo en mi &#8220;Tratado sobre c\u00f3mo de vivir un sabio&#8221;, el mediocre  siente mucho dolor cuando alguien pone en evidencia\u00ad su mediocridad,  porque le hace ver una realidad que \u00e9l sabe que existe pero de la que no  se quiere ni acordar. Si lo meditamos bien, llegaremos a la conclusi\u00f3n  de que lo \u00fanico que est\u00e1 haciendo el mediocre es defenderse, pues s\u00f3lo  quiere anular aquello que le hace infeliz, es decir, aquello que da\u00f1a su  escasa autoestima, es decir, la sola presencia del sabio que es como un  espejo para \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuenta  la leyenda de las g\u00e1rgolas, que ellas velan los edificios que coronan, y  lo hacen de una forma exquisitamente sutil, pues los demonios, al  verlas, creen estar ante terribles espejos que muestran su fealdad, y es  tal el dolor que les produce el verse a s\u00ed mismos que deciden no entrar  en esos edificios. Tambi\u00e9n son ilustrativos los maravillosos p\u00f3rticos  de las iglesias, que para asombro de los que los contemplan, est\u00e1n  repletos de caras demon\u00edacas y de seres monstruo\u00adsos, im\u00e1ge\u00adnes que en  realidad son tambi\u00e9n g\u00e1rgolas, cuya misi\u00f3n es la misma, ahuyentar a los  demonios.<\/p>\n<p>El  sabio no es una g\u00e1rgola pues nada hay de feo en \u00e9l, pero ya he  explicado que es una especie de espejo, y es por ello por lo que el  mediocre al verlo siente lo mismo que sienten los demonios al ver las  g\u00e1rgolas, p\u00e1nico ante su propia imagen, aut\u00e9ntico terror ante su propia  monstruosidad. Pero mientras el demonio puede huir de ese lugar y buscar  otro en el que se encuentre m\u00e1s c\u00f3modo, el mediocre no puede dejar su  trabajo pues es el que le da el sustento, no habiendo, por lo tanto,  para \u00e9l otra salida posible, tiene que acabar cuanto antes con ese que  le produce tanto dolor.<\/p>\n<p>A  lo expuesto anteriormente, debemos a\u00f1adirle lo que ya se dijo antes,  que en el \u00e1mbito laboral la competitividad est\u00e1 al orden del d\u00eda. Para  ascender o para ser bien considerado en el trabajo hay que demostrar que  uno es pr\u00e1cticamente imprescin\u00addible, y ello se puede demostrar de dos  maneras: Haci\u00e9ndolo de forma legal y siendo realmente mejor que los  dem\u00e1s, camino que s\u00f3lo pueden escoger los que son verdaderamente aptos; O  haci\u00e9ndolo de forma mezquina e irreal, es decir, consiguiendo ser el  mejor a base de ponerle trabas al trabajo de los que son m\u00e1s aptos,  camino que escogen, porque no les queda otra alternativa, los mediocres  que necesitan el ascenso o el elogio del jefe.<\/p>\n<p>De  estas mezquinas pr\u00e1cticas no se est\u00e1n dando cuenta los que dirigen las  empresas, o peor a\u00fan, consideran que esa mezquindad es parte de la  competencia que les exige a todos rendir mejor. Pero nada hay m\u00e1s lejos  de la realidad, pues el sabio siempre ser\u00e1 el m\u00e1s apto, sobre todo  cuando se trata de organizar, y el sabio, ante toda esa mezquindad,  siempre tender\u00e1 a aislarse, a deprimir\u00adse y a bajar considerable\u00admente  su rendimiento, entre otras muchas cosas, porque no es su misi\u00f3n  llenarse de guerras est\u00fapidas.<\/p>\n<p>Claro  est\u00e1 que no voy a tratar yo de ayudar a los empresarios a generar m\u00e1s  riqueza, pero s\u00ed creo que debo abrirles los ojos y as\u00ed evitar un  sufrimiento que no s\u00f3lo es innecesario, sino que es del todo  contraproducente. Y claro est\u00e1 que intento evitar ese sufrimiento porque  en mayor medida son los sabios los que lo sufren.<\/p>\n<p>El  mobbing da\u00f1a psicol\u00f3gicamente al que lo sufre, tanto, que a veces el  da\u00f1o es irreparable. Y ello sucede porque el mobbing lo suele sufrir uno  que es buena persona, que, incapaz de imaginar que puedan existir seres  tan maquiav\u00e9licos, invier\u00adte la carga de la prueba y acaba  pregunt\u00e1ndose en qu\u00e9 habr\u00e1 fallado para que le suceda todo lo que le  sucede. En realidad todo empez\u00f3 mucho antes, pero es ah\u00ed donde empieza  todo su tormento, porque ah\u00ed es donde comienza la espiral que acaba  hundi\u00e9ndole.<\/p>\n<p>As\u00ed  pues, y a grandes rasgos, dos consejos para sobrellevar estos sibilinos  ataques: Lo primero que debe tener siempre presente el sabio es que no  todos se rigen por los mismos principios que se rige \u00e9l, s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1  sospechar que gran parte de los compa\u00f1e\u00adros est\u00e1n en su contra porque  otro u otros, el envidioso o envidiosos, est\u00e1n llen\u00e1ndolos de mentiras  para ponerlos en contra \u00e9l. Y lo segundo que debe tener en cuenta es que  puede que su trabajo no salga todo lo bien que deber\u00eda, porque alguien  est\u00e1 poni\u00e9ndole trabas para hacerles creer a los dem\u00e1s que \u00e9l no es tan  bueno como parece.<\/p>\n<p>M\u00e1s  adelante dedicar\u00e9 un apartado a esta enfermedad que sobre todo lo es de  sabios, porque yo la sufr\u00ed y s\u00e9 lo destructi\u00adva que puede llegar a ser.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la madurez plena, el sabio ya no tendr\u00e1  nada que demostrar, es un trabajador excelente y nadie podr\u00e1 ponerlo en  duda. No obstante le seguir\u00e1n atacando los envidio\u00adsos, porque ellos son  como son y no pueden ir contra su naturaleza, pero el sabio ha  aprendido mucho y es dif\u00edcil que le da\u00f1en. A\u00fan as\u00ed estar\u00e1 alerta ante  posibles reca\u00eddas, pues el mobbing es una enferme\u00addad que deja una  herida abierta, una herida que nunca llega a cicatrizar.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la vejez, el sabio afrontar\u00e1 la jubilaci\u00f3n  con alegr\u00eda, porque \u00e9l no necesita tener un \u00e1mbito laboral, \u00e9l en s\u00ed  mismo ya es mucho, y con unos cuantos sabios amigos y con la peque\u00f1a y  sabia familia tendr\u00e1 suficiente para vivir. Tambi\u00e9n hay que recalcar que  al sabio le gusta la soledad y la tranquilidad, y la jubilaci\u00f3n le  proporciona ese tiempo libre que \u00e9l utilizar\u00e1 para seguir aprendiendo.<strong> <\/strong><strong> <\/strong><strong>El mobbing, esa terrible enfermedad<\/strong><\/p>\n<p>Ya adelant\u00e9 antes que le dedicar\u00eda un apartado a esta  enferme\u00addad tan letal, pues considero que, a\u00fan a riesgo de resultar  repetitivo, debo explicar perfectamente c\u00f3mo sucede, qui\u00e9n la provoca,  por qu\u00e9 suele ser un sabio el que la sufre y c\u00f3mo debe uno afrontarla  para minimizar sus consecuencias.<\/p>\n<p><strong>1.-<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 me ataca este si yo no le he  hecho nada?. Esa es la primera pregunta, el g\u00e9nesis, y en verdad siempre  empieza as\u00ed, naci\u00e9ndole al sabio un enemigo de la nada.<\/p>\n<p>El  sabio no ha hecho nada malo, quiz\u00e1 dedicarle alguna cr\u00edtica siempre  constructiva, pero eso no importa, porque ese enemigo cree que el sabio  le est\u00e1 atacando por la espalda, y lo cree porque alguien le ha  envenenado a base de mentiras, alguien que permanece en la sombra.  \u00bfQui\u00e9n?. El verdadero culpable de todo lo que sucede y todo lo que  suceder\u00e1, el envidioso, que no soporta tener a alguien tan superior a su  lado.<\/p>\n<p>Puede  suceder que no sea s\u00f3lo un envidioso el que ataca, sino que sean varios  que han hecho causa com\u00fan, si es as\u00ed, m\u00e1s brutales y m\u00e1s letales ser\u00e1n  sus sibilinos ataques.<\/p>\n<p><strong>2.-<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 me atacan estos otros si  tampoco les he hecho nada?. Esa es la segunda pregunta, y siempre sucede  as\u00ed, porque el envidioso sabe que necesita crearle muchos enemigos al  sabio.<\/p>\n<p><strong>3.-<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 consienten los dem\u00e1s que me  traten as\u00ed?. Esa es la tercera pregunta, y siempre sucede as\u00ed, porque al  sabio no le entra en la cabeza la permisividad del resto del grupo, y  no le entra porque \u00e9l no consentir\u00eda lo que ellos consienten. Pero ya he  explicado que uno de las Verdades Absolutas que debe conocer todo  sabio, es que no todos se rigen por los mismos principios que se rige  \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>4.-<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 cada vez tengo m\u00e1s enemigos?.  Esa suele ser la cuarta pregunta, y en verdad suele suceder as\u00ed, porque  el sabio no calla su disgusto y les dice a los consentidores que son  seres ego\u00edstas y despre\u00adciables, poniendo as\u00ed en su contra a los que  antes eran neutrales.<\/p>\n<p><strong>5.-<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 me a\u00edslan?. Esa suele ser la  quinta pregunta, pero no es del todo cierto que le a\u00edslen, al menos no  todos, s\u00f3lo son unos pocos, esos pocos que han cre\u00eddo en las mentiras  del envidioso, pero el sabio ya no conf\u00eda en nadie, por eso habla cada  vez menos y cada vez con menos gente, siendo as\u00ed \u00e9l el que se separa de  los dem\u00e1s y no los dem\u00e1s los que se separan de \u00e9l.<\/p>\n<p>Esto  lo tiene que tener muy presente el sabio, pues una de las metas del  envidioso es aislarlo del grupo para hacerlo m\u00e1s vulnerable y para que  m\u00e1s gente, que suelen ser los mediocres que van con la mayor\u00eda, se ponga  en su contra.<\/p>\n<p><strong>6.-<\/strong> \u00bfEn qu\u00e9 he fallado?, \u00bfqu\u00e9 errores he  cometido para convertir\u00adme en un ser tan despreciado?. Estas suelen ser  las preguntas que dan inicio a la victoria del envidioso, porque el  sabio, como ya expliqu\u00e9 antes, ha invertido la carga de la prueba y ha  empeza\u00addo a pensar que el problema es \u00e9l.<\/p>\n<p>No  has fallado en nada compa\u00f1e\u00adro, s\u00f3lo has cometido un error, demostrar  que eres mejor que ellos, con tu tranquilidad, con tu mesura, con tu  saber hacer, con tu gran capacidad de resolver problemas, eso es lo  \u00fanico que has hecho, y lo has hecho porque eres as\u00ed, y as\u00ed seguir\u00e1s  siendo, porque al que es especial le resulta imposible pasar  desapercibi\u00addo.<\/p>\n<p><strong>7.-<\/strong> \u00bfTendr\u00e1n raz\u00f3n al decir que lo hago  todo mal?, \u00bfhabr\u00e9 estado siempre equivocado?. Nace la duda en aquel que  estaba seguro de lo que hac\u00eda. Comienzan las indecisiones. Su trabajo ya  no es desarro\u00adllado con celeridad, porque medita demasiado, y medita  demasiado porque tiene miedo a equivocarse.<\/p>\n<p>Los  mediocres no tienen raz\u00f3n, nunca la han tenido, te atacan porque te  envidian o porque otro los ha llenado de mentiras, debes tenerlo siempre  presente, porque si comienzas a dudar de ti mismo acabar\u00e1s d\u00e1ndoles la  raz\u00f3n, y si les das la raz\u00f3n sus ataques se har\u00e1n mucho m\u00e1s violentos.<\/p>\n<p><strong>8.-<\/strong> Tardas demasiado, le dicen ahora sus  enemigos con raz\u00f3n. Siempre te equivocas, le dicen si se equivoca, que  ahora sucede de verdad, porque tiene tanto miedo de cometer errores que  al final los acaba cometiendo.<\/p>\n<p>Si  llegas a esta situaci\u00f3n est\u00e1s en grave peligro, porque tu autoesti\u00adma,  esa que siempre te ha defendido de los mediocres, ya est\u00e1 resquebrajada,  y ahora eres una presa f\u00e1cil a la que atacar\u00e1n tambi\u00e9n aquellos  cobardes que antes no lo hac\u00edan. Tienes derecho a cometer errores, tanto  o m\u00e1s que los dem\u00e1s pues t\u00fa cometes menos, as\u00ed pues si en verdad te  equivocas en algo por la presi\u00f3n a la que est\u00e1s sometido, t\u00fa debes ser  el primero en perdonarte y en comprenderte, pues si a sus cr\u00edticas le  a\u00f1ades las propias har\u00e1s que sus ataques sean m\u00e1s mort\u00edferos.<\/p>\n<p><strong>9.-<\/strong> Eres un in\u00fatil. Eres un  estorbo. Eres un vago. Y en verdad tienen raz\u00f3n, porque el sabio ya no  siente placer en el trabajo, s\u00f3lo siente miedo y dolor, por eso baja su  rendimiento, porque ha perdido la ilusi\u00f3n y la vitalidad. Si llegas a este nivel  est\u00e1s a punto de sucumbir, as\u00ed pues no te importe, vete al m\u00e9dico y dile  lo que te pasa, dile tambi\u00e9n que necesitas un descanso, tambi\u00e9n debes  hacer un escrito a tus superiores explic\u00e1ndoles lo que te sucede y  expli\u00adc\u00e1ndoles que esas pr\u00e1cticas, lejos de favorecer el trabajo en  grupo, provocan que el trabajo se ralentice, pues si no les preocupa tu  salud seguro que les preocupa el rendimiento de la empresa.<\/p>\n<p><strong>10.-<\/strong> \u00a1Cu\u00e1nta tristeza siento!. Si haces  esta afirmaci\u00f3n es que tu alma se ha llenado de incomprensi\u00f3n y de  amargura, y no s\u00f3lo en el \u00e1mbito laboral, porque ahora est\u00e1s triste  tambi\u00e9n con los amigos y con los familiares.<\/p>\n<p>Est\u00e1s  fatigado, ya no hay descanso para ti, porque no duermes bien y eso te  agota, y no duermes bien porque en los sue\u00f1os te ves matando a todo  aquel que te hace la vida imposible, o al menos grit\u00e1ndole o  golpe\u00e1ndole, y eso te llena de miedo, porque empiezas a preguntarte si  ser\u00e1s tan bueno como dices.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9  te pasa?, te preguntan tus seres queridos al verte abatido. Entonces  decides contar por fin lo que te sucede en el trabajo, pero ellos no te  creen, al menos no del todo, porque piensan que exageras y as\u00ed te lo  manifiestan.<\/p>\n<p>Tu  incomprensi\u00f3n se hace todav\u00eda mayor, porque ahora tambi\u00e9n la sientes  con tus seres queridos. Comienzas a sentirte solo y abando\u00adnado. Es  entonces cuando surge una letal pregunta: \u00bfPara qu\u00e9 seguir viviendo si  todo es sufrimiento?. Est\u00e1s a punto de sucum\u00adbir, o abres los ojos  definitiva\u00admente o las consecuen\u00adcias ser\u00e1n imprevisi\u00adbles.<\/p>\n<p>S\u00ed, puede llegar a sucederle eso al que sufre mobbing, por eso  siento la necesidad de explicarlo hasta llegar a resultar repetitivo,  porque quiero que todo el que lea esto aprenda lo que yo aprend\u00ed muy  tarde, casi demasiado tarde, pues estuve con un pie en ese abismo en el  que surge esa peligro\u00adsa pregunta: \u00bfPara qu\u00e9 seguir viviendo si todo es  sufrimiento?. S\u00ed, hijo m\u00edo, pens\u00e9 en suicidarme, pero gracias a Dios, en  el \u00faltimo momento saqu\u00e9 la cabeza del fango en el que me hab\u00edan  enterrado y comprend\u00ed que deb\u00eda luchar por m\u00ed y por mi verdad. Tambi\u00e9n  me ayud\u00f3 un gran libro: Mobbing, de I\u00f1aqui Pi\u00f1uel y Zabala. Dicen que el  maestro s\u00f3lo surge cuando el alumno est\u00e1 preparado para escuchar sus  ense\u00f1anzas, tal vez por eso este libro apareci\u00f3 en mi vida, porque yo ya  era digno de leerlo. Tambi\u00e9n dicen que no somos nosotros quienes  escogemos los libros, sino que son ellos los que nos escogen a nosotros,  si es as\u00ed, le doy gracias a ese libro por elegirme.<\/p>\n<p>Puede que el mobbing provenga de un jefe, si es as\u00ed, la defensa,  al menos la legal, es m\u00e1s complicada, no obstante, en \u00faltimo extremo,  siempre ser\u00e1 mejor abandonar el trabajo y buscar un nuevo camino que  sucumbir ante tanta miseria.<\/p>\n<p>Puede que el mobbing provenga de los empleados, es decir, que el  que lo sufra sea el jefe. Si es as\u00ed, debes andarte sin  contem\u00adplaciones, cuanto antes cortes una cabeza antes solucionar\u00e1s el  problema, pues como ya he dicho varias veces, el envidioso y su grupo  son seres cobardes y asustadizos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puede que el mobbing suceda fuera del \u00e1mbito laboral, es  decir, en el \u00e1mbito social. En este caso ser\u00e1n tus propios amigos los  que te ataquen, y probablemente aqu\u00ed tambi\u00e9n se halle el envidioso en la  sombra, mostr\u00e1ndose como amigo tuyo y sin embargo poniendo, a base de  mentiras, a todos contra ti. Si es as\u00ed, siempre ser\u00e1 mejor abandonar ese  grupo y buscar un nuevo camino que sucumbir ante tanta miseria.<\/p>\n<p>Como muy bien explica el libro que antes he citado, la curaci\u00f3n,  que nunca ser\u00e1 completa pues siempre dejar\u00e1 secuelas, s\u00f3lo es posible  si el sabio acaba comprendiendo al envidioso y lo perdona. Siempre que  exista odio residual, los recuerdos aflora\u00adr\u00e1n cada vez que veas a ese  que tanto da\u00f1o te hizo, recuerdos que te har\u00e1n vivir una y otra vez el  tormento que estuvo a punto de destrozarte. As\u00ed pues no debes  perdo\u00adnarlo pensando en \u00e9l, sino que debes perdonarlo pensando en ti y  en tu recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como  de nada sirve decirse a uno mismo que ha perdonado al que le atac\u00f3 si  ello no es completamente cierto, debe el sabio remitirse a esa Verdad  Absoluta que varias veces he repetido: &#8220;No todos se rigen por los mismos  principios que se rige \u00e9l&#8221;. El envidioso es as\u00ed porque no puede ser de  otra manera, bastante desgracia tiene \u00e9l que tiene que soportarse a  todas horas, y es de sabios saber perdonar al que hace el mal porque no  sabe hacer el bien.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n  debe quedar claro que no hay salvaci\u00f3n para el envidio\u00adso, as\u00ed pues es  absurdo intentar inculcarle unos valores que en su mundo no tienen  cabida. De donde no hay no se puede sacar.<\/p>\n<p>Llegado  a este punto hay que aprender a ver lo positivo, ahora eres m\u00e1s fuerte  pues conoces mejor a los que te atacan y sabes defenderte de ellos.  Tambi\u00e9n eres mejor persona, porque has aprendido a perdonar y a  comprender a esos seres inferiores que te rodean.<\/p>\n<p>Por  \u00faltimo, y para que la curaci\u00f3n sea lo m\u00e1s s\u00f3lida posible, el sabio debe  hacerse una \u00faltima afirmaci\u00f3n: \u00a1Cu\u00e1nto sufrimiento por tan poca cosa!, y  tiene que hacerla con iron\u00eda y con humor, ri\u00e9ndose de s\u00ed mismo y de  todo lo padecido. Para ello es bueno saber contemplar el mundo desde  fuera de uno mismo, como vi\u00e9ndolo en una pantalla de cine y como  espectador, se ver\u00e1 entonces como parte de un todo, como la pieza de un  puzzle que necesita de las dem\u00e1s piezas para completarse. Y en verdad es  as\u00ed, porque el sabio conoce el bien porque tambi\u00e9n conoce el mal, y el  mal s\u00f3lo puede conocerlo a trav\u00e9s de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Si el sabio culmina  todo el proceso se mirar\u00e1 al espejo sintien\u00addo que es m\u00e1s grande, pero  tambi\u00e9n sabiendo que lo que queda atr\u00e1s ha sido s\u00f3lo una batalla, que,  por gracia o por desgra\u00adcia, para bien o para mal, contin\u00faa la guerra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida del sabio se desarrolla fundamentalmente en tres \u00e1mbitos: El familiar, el social y el laboral. \u00c1mbito familiar En lo que respecta a la juventud, un sabio lo suele&hellip; <a href=\"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/desarrollo-de-la-vida-del-sabio\/\" class=\"apace-readmore-link\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vivesur.com\/wpblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}